El argentino Sebastián Báez volvió a demostrar que atraviesa un gran momento deportivo y anímico al imponerse este lunes al estadounidense Emilio Nava por 4-6, 7-5 y 6-3 en su debut en el ATP 250 de Auckland, en Nueva Zelanda. Tras ceder el primer set, el bonaerense logró recomponerse, ajustar su juego y construir una sólida remontada que lo depositó en los octavos de final del certamen, donde se medirá con otro estadounidense, Jenson Brooksby.
El triunfo no fue sencillo. Nava llegaba al partido con dos victorias importantes y un nivel ascendente, lo que se reflejó en el desarrollo del primer parcial. Ambos jugadores comenzaron firmes con sus servicios, pero fue el estadounidense quien supo aprovechar mejor las oportunidades. Báez contó con chances de quiebre que no logró capitalizar y terminó cediendo el set inicial por 6-4, en un arranque parejo y disputado.
Lejos de desanimarse, el argentino mantuvo la calma y comenzó a mostrar una versión más sólida desde el fondo de la cancha. El segundo set fue el más equilibrado del encuentro, con largos intercambios y un alto nivel de intensidad. Báez logró elevar la precisión de su drive, fue más consistente con el revés y, sobre todo, mejoró su efectividad en los momentos clave. Esa evolución le permitió quedarse con el parcial por 7-5, igualando el marcador y cambiando el impulso del partido.
En el set decisivo, Nava volvió a intentar imponer su tenis agresivo y directo, buscando dominar con tiros profundos y acelerar los puntos. Sin embargo, Báez se mostró cada vez más entonado, con mayor confianza en sus ejecuciones y una notable fortaleza mental. El quiebre clave llegó en el séptimo juego, tras un excelente resto de revés paralelo que le permitió al argentino tomar ventaja y encaminar el triunfo. A partir de allí, sostuvo su servicio con autoridad y cerró el encuentro por 6-3, sellando una victoria trabajada y valiosa.
De esta manera, Báez, que participa en Auckland por tercera temporada consecutiva, accedió a los octavos de final, instancia en la que enfrentará a Jenson Brooksby, quien derrotó al local James Watt por 6-4 y 6-3. Será un nuevo desafío exigente para el argentino, que buscará seguir avanzando en el torneo y consolidar su buen inicio de año.
El triunfo se inscribe en una serie de actuaciones positivas para Báez, que viene de cumplir una buena performance en la United Cup, competencia por equipos que sirvió como preparación para el comienzo oficial del circuito masculino. En Auckland, el bonaerense volvió a mostrar señales de continuidad en su juego, un aspecto clave para mantenerse competitivo en el exigente calendario del ATP.
Tras el partido, Báez destacó el apoyo del público y el trabajo realizado en las últimas semanas. "Tengo que dar las gracias a todos los aficionados que se han quedado a animarme. Les agradezco el apoyo que he sentido hoy", expresó en diálogo con la organización. Además, subrayó el esfuerzo detrás de su presente deportivo: "Hay mucho trabajo detrás de este partido y de las victorias que logré la semana pasada. Me siento muy feliz por todo ello y, por supuesto, quiero mucho más".
Con esta victoria, Sebastián Báez reafirma su crecimiento, su fortaleza mental y su capacidad para revertir situaciones adversas, cualidades que lo posicionan como una de las cartas más sólidas del tenis argentino en el arranque de la temporada.