Tensión en los Juegos Paralímpicos: protestas en el podio y denuncia de Ucrania por discriminación
La participación de Rusia con bandera e himno en Milano-Cortina 2026 desató momentos de fuerte tensión durante las ceremonias de premiación. Atletas europeos realizaron gestos de protesta en el podio, mientras Ucrania denunció presiones y obstáculos contra su delegación.

Los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026 se desarrollan en medio de una controversia que atraviesa tanto el plano deportivo como el político. La decisión de permitir nuevamente la participación de atletas rusos y bielorrusos con sus banderas e himnos nacionales generó un clima de fricción que quedó expuesto en distintos episodios durante la competencia.

En esta edición, Rusia ocupa el cuarto lugar del medallero, detrás de China, Estados Unidos y Austria. El regreso con símbolos nacionales marca un punto de inflexión: es la primera vez desde los Juegos de Sochi 2014 que deportistas rusos compiten en una cita paralímpica de invierno con su bandera y su himno.

Tras aquella edición de 2014, Rusia fue suspendida en dos etapas sucesivas:

Primero, por el escándalo de doping sistemático avalado por el Estado.

Luego, en 2022, por la invasión a Ucrania, sanción que también alcanzó a Bielorrusia, aliado de Moscú.

La decisión del Comité Paralímpico Internacional de levantar la condición de neutralidad y permitir el regreso con símbolos nacionales volvió a colocar el conflicto geopolítico en el centro del evento deportivo.

El triunfo de Anastasiia Bagiian

La polémica adquirió una dimensión visible durante las ceremonias de premiación protagonizadas por la esquiadora rusa Anastasiia Bagiian. La atleta, de 24 años, conquistó el martes su primer oro en el sprint clásico del esquí de fondo en la categoría de discapacidad visual severa. En esa prueba superó a Linn Kazmaier, de Alemania, medalla de plata y a Jihong Cong, de China, medalla de bronce.

Durante la ceremonia, mientras se izaban las banderas y sonaba el himno ruso, se produjo un gesto que captó la atención de todos los presentes. La alemana Linn Kazmaier y su guía Florian Baumann evitaron mirar hacia los mástiles y no se quitaron los gorros, una acción que habitualmente forma parte del protocolo de respeto durante los himnos en las premiaciones.

 

Kazmaier explicó posteriormente su postura en declaraciones a la cadena alemana ARD: "La ceremonia de entrega de medallas fue completamente extraña. No conozco a estas personas, quizás ni siquiera apoyen el sistema ruso. Quizá sean muy agradables y podríamos ser amigos. Pero es una verdadera lástima que la política lo eclipse todo. Decidimos no quitarnos los gorros y no girarnos hacia las banderas porque no apoyamos esto".

Por su parte, Baumann añadió que el gesto buscaba expresar solidaridad con Ucrania. "Hace cuatro años, en Beijing 2022, tuvimos un intercambio fantástico con los ucranianos. Queríamos mostrarles nuestra solidaridad. Para muchos atletas rusos, también es difícil este momento, pero simplemente no creo que la decisión del IPC —de permitir a Rusia competir con su propia bandera, himno y el 'conjunto completo', mientras que los ucranianos también están acá— sea correcta".

Un video viral y la negativa a la foto grupal

El clima de tensión continuó tras la ceremonia. Un video que se viralizó en redes sociales mostró el momento en que un miembro de la organización se acercó a los medallistas para proponer una selfie grupal.

En las imágenes se observa cómo Baumann rechaza la propuesta y se retira, seguido por Kazmaier. Finalmente, la fotografía se tomó con otros competidores:

Anastasiia Bagiian y su guía Sergei Siniakin.

La dupla china compuesta por Jihong Cong y Jiaxuan Liu.

Un nuevo episodio de tensión en la segunda victoria rusa

La polémica volvió a repetirse al día siguiente. Bagiian ganó nuevamente, esta vez en la prueba de 10 kilómetros. En esa ocasión, la medalla de plata fue para la checa Simona Bubenickova, acompañada por su guía David Srutek. Durante la ceremonia, ambos se negaron a participar en la tradicional foto grupal que reúne a todos los medallistas en el escalón más alto del podio.

Más tarde, en la zona mixta de prensa, periodistas rusos intentaron entrevistar a Bubenickova. Sin embargo, el encargado de prensa del equipo checo intervino para impedirlo.

Según testigos presentes, el representante del equipo dijo a periodistas del canal deportivo ruso MatchTV: "No hablaremos con los rusos. No hablaremos con ustedes. Es mi decisión".

La propia Bubenickova evitó alimentar la polémica ante los medios de su país y se limitó a reconocer la superioridad deportiva de su rival: "Mi rival fue mucho más fuerte, le tengo mucho respeto".

Boicot y advertencia del Comité Paralímpico Internacional

Las tensiones no se limitaron a las ceremonias de premiación. Alemania y República Checa integraron el grupo de siete países que boicotearon la ceremonia inaugural, celebrada el viernes en Verona. La protesta fue impulsada por Ucrania como rechazo a la reincorporación de los atletas rusos y bielorrusos.

Según informó la BBC, un portavoz del Comité Paralímpico Internacional confirmó que el organismo está analizando las protestas realizadas por los deportistas alemanes y checos. El Comité indicó que se encuentra "recopilando y analizando pruebas" para determinar si esas acciones constituyen una violación a las normas sobre neutralidad política en el podio.

Ucrania denuncia presiones y discriminación

Mientras tanto, el Comité Paralímpico de Ucrania elevó una denuncia formal por lo que calificó como "presión sistemática" contra su delegación por parte de representantes del IPC y del comité organizador.

En un comunicado oficial, el organismo afirmó que esas acciones "sin precedentes" se registran desde el inicio de la competición y que resultan "vergonzosas" para los integrantes del equipo ucraniano.

Entre los episodios denunciados se encuentran:

La retirada de la bandera ucraniana en la Villa Paralímpica por un miembro del comité organizador, sin explicación. La posterior autorización para volver a colocarla "en un lugar menos visible" tras una queja formal.

Restricciones para que deportistas y técnicos se reúnan por las noches para planificar las competencias del día siguiente.