La industria cárnica argentina atraviesa una de las etapas más complejas de su historia reciente, sumando un nuevo y doloroso capítulo en el conurbano bonaerense. El frigorífico Ganadera San Roque, un establecimiento considerado histórico en la localidad de Morón, ha cerrado sus puertas de manera definitiva. La decisión empresarial, impulsada por un contexto económico adverso, ha resultado en el despido de 140 trabajadores, quienes ya han comenzado a recibir los telegramas correspondientes. Este cierre no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una seria crisis del sector cárnico que amenaza la estabilidad de las plantas de producción locales frente a cambios estructurales en el mercado y una retracción pronunciada de la demanda.
Los motivos del cese: consumo y apertura comercial
La empresa ha sido categórica al explicar las razones que llevaron a la clausura de su planta productiva el pasado 27 de febrero de 2026. Según la comunicación oficial enviada al personal, la imposibilidad de continuar con la producción responde directamente a lo que calificaron como "cambios drásticos en las condiciones económicas del país". En este sentido, la firma identificó la retracción del consumo interno y la apertura comercial indiscriminada como los factores que alteraron las reglas comerciales de forma irreversible. La dirección denunció el ingreso de carnes desde el exterior sin ningún tipo de control, lo que generó una competencia desigual en las góndolas argentinas y una drástica baja en las ventas locales.
Ante este panorama, las desvinculaciones se tramitaron bajo el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, una figura legal que contempla los despidos por causas económicas o de fuerza mayor. Mientras el impacto social se siente con fuerza en Morón, se han iniciado instancias de diálogo en el Ministerio de Trabajo. Tras una audiencia oficial realizada el lunes entre representantes de la firma y los damnificados, se aguarda con expectativa una nueva instancia prevista para el miércoles, donde se buscarán precisiones sobre el pago de las indemnizaciones y posibles alternativas laborales para los 140 operarios que han quedado desamparados tras el cese de actividades.
El espejo de la crisis: el caso General Pico y Paty
El cierre de San Roque se produce en un clima de extrema sensibilidad sectorial, espejándose en la situación del frigorífico General Pico, reconocido por la producción de las emblemáticas hamburguesas Paty. Este último establecimiento, vinculado al empresario Ernesto "Tito" Lowenstein, atraviesa una delicada situación financiera que ya derivó en la desvinculación de 194 empleados. La profundidad de la crisis en General Pico se evidencia en una deuda financiera que supera los $30.000 millones, sumado a que semanas atrás la firma debió suspender a más de 450 trabajadores debido a la presión de los costos y la baja en las exportaciones. Actualmente, la supervivencia de la marca y la continuidad de sus operaciones dependen exclusivamente del ingreso de un nuevo inversor que logre sanear las cuentas.
La paradoja de las importaciones y el frente externo
Uno de los datos más reveladores y preocupantes para la industria nacional es el comportamiento de las importaciones de carne vacuna, que han experimentado un crecimiento sin precedentes. Según los registros oficiales del Indec, en el año 2025 ingresaron al país unas 17.000 toneladas por un valor de USD 73,8 millones, una cifra que contrasta de manera alarmante con las 2.300 toneladas por USD 9,7 millones registradas durante 2024. Este salto interanual representa un incremento cercano al 580%, lo que ha encendido las alertas en toda la cadena productiva, aun cuando el volumen no resulte todavía determinante en términos de consumo mensual total para el país.
Por el contrario, el frente externo presenta señales mixtas que no logran compensar la caída doméstica. El Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC reportó que en enero de 2026 se exportaron unas 52.400 toneladas peso producto, generando ingresos por USD 332,9 millones. A pesar de las dificultades generales, el precio promedio por tonelada alcanzó los USD 6.351, lo que representa un aumento del 28,6% respecto a enero de 2025. Este impulso, favorecido por un contexto internacional positivo en volumen y valor, no ha sido suficiente para rescatar a los establecimientos históricos del conurbano bonaerense que, como el San Roque, dependían vitalmente de un mercado interno hoy debilitado por la competencia externa y la caída del poder adquisitivo.