El Gobierno centraliza el traslado de granos en el SISA y elimina trámites para la agroindustria
A través de una resolución conjunta, se simplifica la emisión de Cartas de Porte y se suprimen las referencias al RUCA. La medida busca agilizar la logística interna y reducir costos administrativos en el sector productivo.

En un paso decisivo hacia la desburocratización de uno de los motores económicos más importantes del país, el Gobierno nacional ha implementado una reforma integral en el sistema de traslado de granos y sus derivados. La medida, que entró en vigencia este martes, tiene como eje central la unificación de controles en el Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA), eliminando capas de supervisión que hasta ahora ralentizaban la operatoria del sector agroindustrial. 

Esta reforma fue formalizada mediante la Resolución General Conjunta 5821/2026, firmada por el Ministerio de Economía y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), cuya publicación en el Boletín Oficial deja sin efecto de forma definitiva cualquier referencia al Registro Único de Operadores de la Cadena Agroindustrial (RUCA) en este proceso, simplificando así el marco normativo vigente para miles de productores y transportistas de todo el territorio nacional.

El corazón de la nueva normativa radica en que, a partir de ahora, la gestión de cualquier modalidad de Carta de Porte Electrónica (CPE) quedará exclusivamente ligada al estado del operador dentro del SISA, sistema que se convierte en el único validador para permitir el movimiento de mercadería tanto por vía terrestre como ferroviaria. 

Para obtener estos comprobantes, es condición obligatoria que los sujetos interesados cuenten con un estado de planta activo en el registro, quedando la solicitud habilitada para los productores de granos registrados y para aquellos operadores del comercio granario que mantengan sus plantas habilitadas y operativas. En este nuevo esquema, la resolución preserva la figura de la Carta de Porte Automotor Flete Corto, destinada específicamente a productores que posean estados 1 o 2 en el sistema, lo que continúa facilitando los traslados de corta distancia hacia plantas de acopio pertenecientes al mismo titular sin las exigencias de un flete convencional.

El fin de la carga burocrática para los complejos industriales

Uno de los avances más destacados de la Resolución 5821/2026 es la notable reducción de la carga administrativa para la industria procesadora, identificando que ciertos controles resultaban redundantes y no aportaban valor adicional al control fiscal. En este sentido, la normativa elimina de forma total la obligatoriedad de emitir la Carta de Porte Electrónica - Derivados Granarios (CPEDG) en situaciones operativas críticas, como cuando la mercadería es entregada directamente en la planta o cuando los traslados se realizan mediante sistemas continuos como ductos o cintas transportadoras que conectan diferentes áreas de un complejo. 

Asimismo, se exceptúa del uso de este documento a aquellos movimientos realizados por medios terrestres distintos a camiones o trenes, siempre que el transporte se efectivice dentro de los límites de predios industriales cerrados, simplificando significativamente los procesos internos de procesamiento y manipulación de la materia prima.

Vigilancia extrema y sanciones por incumplimiento de pesos y datos

A pesar de la flexibilización en los trámites y la desregulación de los procesos logísticos, la normativa endurece la vigilancia sobre la transparencia y la precisión de la información declarada por los operadores. El Gobierno nacional ha dejado claro que la simplificación administrativa no debe traducirse en una pérdida de rigurosidad técnica o fiscal, por lo que la resolución establece mecanismos de control mucho más severos. 

Aquellos operadores que excedan los pesos máximos de carga permitidos para el transporte o que falseen información en sus declaraciones juradas se enfrentarán a una inactivación inmediata en el SISA. Esta penalidad resulta crítica para la supervivencia comercial de las empresas, ya que quedar fuera del registro simplificado les impediría de forma automática continuar operando en el mercado granario, bloqueando cualquier posibilidad de traslado o comercialización legal de sus productos.

Con esta reforma, la administración nacional busca consolidar un entorno operativo más ágil y moderno, donde la tecnología del SISA funcione como el gran embudo de información, eliminando la necesidad de registros paralelos y duplicación de datos que anteriormente encarecían la cadena agroindustrial. La centralización y la eliminación de pasos intermedios prometen una mejora en la competitividad del sector, permitiendo que la logística granaria gane velocidad en un mercado global cada vez más exigente.