Lo que comenzó el jueves con el descargo público de Ian Lucas tras las reiteradas declaraciones de Evangelina Anderson negando cualquier vínculo entre ambos, derivó rápidamente en un nuevo capítulo de exposición mediática. La polémica tomó mayor dimensión cuando la modelo se presentó en el programa "Cortá por Lozano", emitido por Telefe, dispuesta a brindar su versión de los hechos.
Anderson llegó al estudio con el tiempo justo y visiblemente afectada, una señal clara del impacto que el episodio estaba teniendo en su vida personal. Desde el inicio de su intervención dejó en claro su postura frente a la situación y no dudó en responsabilizar al youtuber por la filtración de las fotografías en las que se los ve besándose.
En su descargo inicial, la modelo contextualizó su situación personal:
"La verdad es que, como todos saben, vengo de una separación muy reciente, tengo tres hijos y siempre traté de resguardar mi intimidad. En este momento no me queda otra que aclarar lo que está pasando para que no se siga... No puedo reconocer ni blanquear una relación o vínculo que para mí no pasó, que para mí no fue más que un compañero de trabajo".
Con esas palabras, Anderson marcó un punto central de su relato: la inexistencia de una relación sentimental con Lucas y el malestar por el modo en que el tema se instaló públicamente.
La negación del romance
Durante la entrevista, la modelo insistió en que el episodio fue interpretado de una manera que, según su visión, no se corresponde con la realidad. Incluso relató conversaciones recientes con su círculo cercano.
"Para mí no fue algo más de lo que yo dije, ayer hablaba con mis amigas y decíamos 'No fue así como dijeron, pero si hubiese sido que una persona salga con fotos a decir que estuvo con una persona que dijo que no' ¿Nadie habla de eso?", planteó.
Anderson profundizó en ese argumento con una reflexión sobre la exposición de situaciones personales: "Para mí no fue una relación. Mira si uno fuera por la vida contando situaciones que no fueron nada, estaríamos todos llenos de relaciones".
Aunque reconoció que la situación pudo haber sido interpretada de otra manera por Lucas, fue enfática al negar cualquier romance. En ese sentido cuestionó algunas versiones que circularon públicamente:
Que existía una relación entre ambos.
Que había un romance confirmado.
Que pasaban todo el día juntos durante el reality MasterChef.
Frente a esas afirmaciones, Anderson respondió con firmeza: "Se dijeron cosas que no son ciertas: que había una relación, que había un romance, que estábamos todo el día juntos en MasterChef. Puede preguntarle a quien sea de MasterChef qué fue lo que vieron en todo el tiempo que estuvimos juntos y nada que ver, nada que ver".
El impacto personal y familiar
Consultada por Costa sobre cómo estaba atravesando el escándalo, Anderson reconoció que la situación se sumaba a otras experiencias mediáticas que ya había atravesado en el pasado.
"La verdad que he pasado tantas cosas que esto para mí es algo más", explicó.
Sin embargo, señaló que algunos aspectos de la exposición sí le resultan particularmente incómodos. En especial, cuando las versiones afectan a terceros o involucran a su familia.
Recordó, por ejemplo, rumores previos en los que se la vinculó con distintas personas, incluso con "un señor casado, de la selección, con un jugador de fútbol", situaciones que —según expresó— le generaron malestar por el posible impacto en otras personas.
"Eso sí a mí me pone mal porque me pone en el lugar de decir 'Hay una mujer sufriendo atrás', pero acá si fuera cierto somos dos personas solteras, no hay nadie en el medio".
En esta ocasión, el punto más sensible fue el impacto en su entorno familiar, especialmente en sus hijos. Anderson relató que tuvo que enfrentar preguntas directas de su hijo mayor:
"Hoy estuve hablando con mi hijo mayor, que se está enterando de todo esto, eso no me hace sentir cómoda, me dice '¿Mamá, qué pasó?' y tener que explicarle algo que para mí es insignificante".
La acusación por la filtración de las fotos
Uno de los momentos más contundentes de la entrevista llegó cuando Anderson habló sobre el origen de la difusión de las imágenes.
La modelo señaló directamente a Ian Lucas, aunque también mencionó la posible intervención de su entorno profesional.
"Él es un buen chico, lo quiero un montón, para mí está mal asesorado. Él mandó una foto en la que nos estamos dando un pico. O el representante".
Según explicó, la situación incluso involucró mensajes hacia personas cercanas a ella. Anderson mencionó a su amiga Majo Martino, quien —según relató— habría recibido advertencias por parte del representante del youtuber.
"Tengo una amiga, Majo (Martino), a la que el representante le mandaba mensajes como que la amenazaba que iba a mandar esa foto".
Respecto al contexto de la imagen, Anderson aseguró que no fue más que una escena espontánea en una reunión entre amigos. Según su relato, el episodio ocurrió durante una fiesta en la casa del cantante Luck Ra, donde un grupo de amigos comenzó a alentarlos hasta que terminó produciéndose ese breve beso.
Cansancio ante rumores persistentes
En el tramo final de su intervención televisiva, Anderson expresó su hartazgo frente a la reiteración de rumores sobre su vida privada.
Recordó un episodio anterior en el que se la vinculó con un hombre casado y en el que incluso se habló de la existencia de un video comprometedor.
"Se me vinculó con el hombre este casado que dijeron que había un video mío con él, yo me encargué de a esa persona decirle: 'Mostralo, yo soy la protagonista de ese video. Mostralo'. Nunca lo mostraron ese video".
Con esa frase buscó ilustrar lo que, según su visión, es un patrón recurrente: acusaciones o versiones mediáticas que luego no se sostienen con pruebas concretas.
Intimidad y espectáculo en la era mediática
El descargo de Evangelina Anderson no solo buscó aclarar su posición frente a las versiones que circularon sobre Ian Lucas. También dejó al descubierto una tensión cada vez más visible entre la vida privada de las figuras públicas y la dinámica del espectáculo.
El episodio puso nuevamente en discusión varios aspectos centrales del ecosistema mediático actual:
El impacto de la exposición mediática sobre la vida personal.
Los límites del consentimiento en la difusión de imágenes privadas.
Las responsabilidades compartidas en un contexto dominado por redes sociales, realities y viralización instantánea.
En ese escenario, la aparición televisiva de Anderson se convirtió en un intento por recuperar control sobre su propia narrativa, en medio de un escándalo que comenzó con una foto, escaló con declaraciones cruzadas y terminó instalando un debate más amplio sobre privacidad y espectáculo.