En las últimas horas, una nueva versión comenzó a circular con fuerza en redes sociales, involucrando a un futbolista de la Selección Argentina en supuestos encuentros paralelos a su relación pública. El nombre que rápidamente ganó protagonismo fue el de Rodrigo De Paul, figura destacada tanto dentro como fuera del campo de juego.
Sin embargo, más allá del impacto inicial que generó la mención, el tema no logró consolidarse con datos concretos ni avanzar hacia una confirmación sólida. La situación quedó rápidamente atrapada en el terreno de lo difuso, donde los rumores se expanden pero carecen de sustento verificable.
Declaraciones que se moderan y cambian el tono
Uno de los puntos clave en el desarrollo del episodio fue el cambio de postura de Gorostidi, quien en un primer momento había dejado trascender comentarios que alimentaron la versión. Con el correr de las horas, optó por moderar sus dichos, intentando enmarcarlos dentro de un registro más liviano, cercano al chiste o a una observación sin intención de escalar.
Esta decisión pareció responder a la necesidad de desactivar la polémica, evitando profundizar en nombres propios o brindar detalles adicionales. Como resultado, sus declaraciones terminaron reforzando la ambigüedad del caso, dejando más interrogantes que certezas y sin continuidad narrativa que permitiera sostener la acusación inicial.
Flor Regidor y el punto de quiebre
A diferencia de esa postura más moderada, Flor Regidor decidió avanzar en sentido contrario y elevar significativamente el tono de sus declaraciones. Su intervención marcó un punto de inflexión en la conversación digital.
En ese contexto, lanzó una pregunta que rápidamente se volvió viral:
"¿Y si a la que le manda los mensajes De Paul soy yo?"
Lejos de quedarse en una insinuación, profundizó su postura con una afirmación aún más contundente:
"Él se garcha a mucha gente, y ella también se garcha a mucha gente, lo sé de primerísima mano, de manera directa".
Estas declaraciones introdujeron una nueva dimensión en el debate, sugiriendo que la relación del futbolista podría regirse por acuerdos internos desconocidos para el público. Sin embargo, al igual que en los casos anteriores, no se presentaron pruebas ni elementos verificables que respaldaran estas afirmaciones.
Reacciones en redes: entre el apoyo y la especulación
Las palabras de Regidor generaron un efecto inmediato en redes sociales, donde se abrieron dos grandes corrientes:
- Quienes defendieron a la pareja, respaldando tanto a De Paul como a su vínculo sentimental, incluso destacando rumores sobre un posible casamiento hacia fin de año.
- Quienes alimentaron las especulaciones, tomando los dichos como punto de partida para construir nuevas teorías y conjeturas.
En este segundo grupo, la dinámica fue clara: usuarios comenzaron a "investigar" por cuenta propia, cruzando información sin confirmación y señalando perfiles de manera informal. Este fenómeno evidencia cómo las redes pueden amplificar versiones no verificadas a gran velocidad.
La aparición de "La chica número 7"
Dentro de ese entramado digital surgió un nombre que captó la atención de los usuarios: una joven identificada como Tamara Benítez. Sin pruebas concretas ni respaldo oficial, algunos internautas comenzaron a vincularla con el futbolista.
El apodo con el que fue bautizada en redes —"La chica número 7"— tiene un origen específico:
- En una de sus fotos aparece utilizando la camiseta número 7 del seleccionado argentino.
- Ese número coincide con el que utiliza "Rodri", considerado el socio principal de Messi dentro del campo de juego.

Además, los usuarios señalaron que la joven comparte imágenes en contextos que consideran "compatibles" con la vida del futbolista:
- Visitas a la cancha de River
- Viajes a Miami
Estos elementos, aunque llamativos para algunos, no constituyen evidencia concreta de ningún vínculo real.

Un fenómeno sin confirmación ni pruebas
A pesar de la intensidad del debate y la viralización del tema, todo el episodio permanece dentro del ámbito de las redes sociales. No existen confirmaciones oficiales ni pruebas verificables que permitan establecer una relación directa entre los protagonistas mencionados.
El caso pone en evidencia un patrón recurrente en el ecosistema digital:
- Los rumores se expanden rápidamente
- Las declaraciones ambiguas alimentan la conversación
- Las especulaciones reemplazan a la información confirmada
En este contexto, la historia de Rodrigo De Paul se convierte en un ejemplo claro de cómo las narrativas digitales pueden construirse, amplificarse y sostenerse incluso sin un respaldo fáctico sólido, dejando a la opinión pública en un terreno incierto donde lo real y lo supuesto conviven sin límites claros.