La llegada de Gran Hermano "Generación Dorada" no solo reactivó la expectativa del público, sino también un viejo fantasma que históricamente acompaña al formato: la sospecha de que algunos participantes habrían sido seleccionados por fuera de los mecanismos tradicionales de casting. Esta vez, el rumor tomó fuerza tras las declaraciones de una ex participante, y encontró rápida respuesta en la voz oficial del programa.
El rumor que encendió la polémica
El comienzo de Gran Hermano "Generación Dorada" trajo consigo el clásico comentario sobre supuestos "acomodos" en la producción de Telefe. La versión fue alimentada por la ex participante Julieta Poggio, quien se expresó de manera directa en una transmisión en vivo realizada desde su cuenta de Instagram.
La influencer habló específicamente sobre el supuesto "acomodo" de su hermana, Lolo Poggio. En ese contexto, lanzó una frase que rápidamente se viralizó y se convirtió en el eje de la discusión pública:
"Se llama 'Edición dorada' porque, claramente, todos están acomodados".
No se trató de una insinuación aislada. Julieta Poggio profundizó su postura al afirmar:
"En esta edición a la gente la llamaron, no hicieron casting como en las otras ediciones".
Sus declaraciones instalaron la idea de que la nueva camada de participantes habría sido convocada directamente por la producción, sin atravesar el proceso habitual de selección abierta que caracteriza al formato. En un reality cuya legitimidad se apoya en la promesa de igualdad de oportunidades, la afirmación impactó de lleno en la credibilidad del sistema de ingreso.
La respuesta de Santiago del Moro
Frente a la versión que comenzaba a ganar espacio en redes sociales y medios, el conductor del ciclo, Santiago del Moro, decidió enfrentar públicamente la acusación. Lo hizo a través de su ciclo radial, donde desmintió que la producción haya seleccionado discrecionalmente a los nuevos "hermanitos".
Del Moro fue enfático al explicar el mecanismo de ingreso:
"Toda la gente que está, o llegó porque la llamaron para hacer un casting, o porque fue al casting abierto, o porque se anotó en la página. Estaba toda la posibilidad al alcance de la mano y adentro hay gente que pasó por todas las instancias".
Con estas palabras, el conductor trazó un esquema que incluye distintas vías de acceso, pero que, según su versión, siempre desembocan en alguna instancia formal de casting. Es decir, incluso quienes recibieron un llamado debieron atravesar, al menos en parte, el proceso de evaluación.
En ese marco, el conductor aportó nombres concretos para respaldar su explicación. Señaló que figuras reconocidas también se postularon por iniciativa propia:
Andrea del Boca se postuló ella misma.
Yanina Zilli —a quien mencionó como "la Zilli"— se anotó en la página como cualquier persona.
La mención de estos nombres buscó reforzar la idea de que el mecanismo estuvo abierto y disponible, incluso para personas con trayectoria pública.
Invitaciones, excepciones y mayoría
En su descargo, Del Moro reconoció que existieron excepciones. Mencionó específicamente a Lolo Poggio y a Divina Gloria como participantes que fueron "invitadas" a participar del casting.
Sin embargo, remarcó que esa modalidad no fue la regla, sino la excepción dentro de un universo más amplio de inscriptos. En sus palabras:
"Pero la gran gran gran mayoría son chicos que se anotaron, algunos más famosos que otros, pero se anotaron todos. Se salió a buscar a muy poca gente justamente por eso, porque es un programa que te tiene que gustar mucho para meterte ahí".
La frase introduce dos conceptos clave. Por un lado, la idea de mayoría, como argumento estadístico y simbólico para sostener la transparencia del proceso. Por otro, la noción de vocación: ingresar a Gran Hermano no sería una simple invitación atractiva, sino una decisión que requiere un fuerte deseo personal de participar.
Casting, convocatoria y legitimidad
El debate expuesto deja al descubierto las tensiones inherentes a un reality de gran exposición. Las distintas formas de acceso mencionadas por el conductor pueden resumirse en:
Llamado para realizar un casting.
Participación en casting abierto.
Inscripción a través de la página oficial.
Según Del Moro, todos los participantes atravesaron al menos una de estas instancias, y en algunos casos incluso todas. La discusión, entonces, no gira únicamente en torno a la existencia o no de invitaciones, sino al peso que estas tienen dentro del proceso general.
Las declaraciones de Julieta Poggio y la respuesta de Santiago del Moro configuran un contrapunto claro: mientras la ex participante instaló la idea de una edición marcada por el "acomodo", la conducción del programa defendió la existencia de mecanismos formales y abiertos.
Así, el inicio de Gran Hermano "Generación Dorada" quedó atravesado por una polémica que excede a nombres propios y pone el foco en la transparencia del sistema de selección. Entre transmisiones en vivo, ciclos radiales y aclaraciones públicas, la edición comenzó no solo con nuevos participantes dentro de la casa, sino también con una discusión abierta fuera de ella.