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Qué delitos podría haber cometido el padre de Tini Stoessel: la palabra de un abogado

Una auditoría privada habría detectado que Tini Stoessel no tiene participación accionaria ni control sobre las sociedades que canalizan los ingresos de su carrera. El abogado penalista Leonardo Sigal explicó qué delitos podrían configurarse si una investigación judicial confirmara un eventual perjuicio patrimonial.

Tini y su papá
Tini y su papá

26 Agosto de 2026 08.27

Tini Stoessel y su padre, Alejandro Stoessel, atraviesan una negociación destinada a reorganizar el patrimonio generado durante más de quince años de carrera artística de la cantante. El conflicto tomó una nueva dimensión luego de que una auditoría privada revelara que Tini, actualmente de 29 años, no tiene participación accionaria ni control sobre ninguna de las sociedades que canalizan los ingresos derivados de su música, su imagen y sus contratos comerciales.

La información fue confirmada por los abogados de la artista a Infobae y abrió un escenario de fuerte tensión en torno al manejo económico de una carrera construida durante más de una década.

El conductor Gonzalo Aziz, al frente de Infobae al Regreso, resumió la situación al señalar que la relación entre Tini y su padre se encuentra "quebrada en términos profesionales como mínimo después de quince años juntos". En ese contexto, detalló cinco puntos que permiten dimensionar el conflicto y el alcance de las negociaciones que mantienen actualmente.

El primero está relacionado con el control de las sociedades. Según la auditoría, los derechos económicos vinculados con la carrera y la imagen de Tini se encuentran dentro de sociedades de las que la cantante no es accionista ni posee el control.

El segundo punto se refiere a quién recibe efectivamente el dinero generado por la actividad artística. Existe un contrato discográfico mediante el cual se constituye una sociedad que recibe los ingresos, pero el cobro directo por parte de la artista no se produce. Aziz remarcó que "la totalidad de los ingresos pasados y futuros de los contratos discográficos de Tini son cobrados por una sociedad que, repito, ella no controla".

Álbumes comprometidos y una cuenta bancaria propia

El tercer aspecto señalado en el análisis está relacionado con los álbumes comprometidos para los próximos años. Según la información presentada, no existiría un contrato que garantice a Tini una participación en las ganancias futuras derivadas de esos trabajos.

El cuarto punto tiene como eje una modificación producida recién en junio de 2026. A partir de la intervención de sus nuevos abogados, la cantante logró acceder a una cuenta bancaria exclusivamente a su nombre. Hasta ese momento, según lo expuesto, una cuenta de esas características no existía.

El quinto aspecto es presentado como el más determinante: Tini busca recuperar el control de su carrera. Para eso, negocia con su padre la reorganización del patrimonio construido durante más de una década y, al mismo tiempo, el cierre definitivo del esquema de representación anterior.

En este escenario aparece la cuestión central que motivó el análisis jurídico: determinar hasta dónde podía extenderse el control ejercido por un padre sobre el patrimonio de una hija cuando ella comenzó su carrera siendo menor de edad y en qué momento esa potestad dejó de existir.

El límite de la potestad parental

Para analizar esa cuestión, Infobae en Vivo convocó al doctor Leonardo Sigal, abogado especializado en derecho penal, quien se desempeña en el ámbito del derecho penal argentino y cuenta con experiencia en causas que involucran figuras públicas. La primera cuestión planteada fue precisamente cuándo un padre puede tomar el control del patrimonio de un hijo artista y cuándo termina esa posibilidad.

Sigal explicó que el Código Civil establece que los menores pueden generar pequeños contratos, pero que, al no ser mayores de edad, no pueden firmar determinados contratos, como los correspondientes a una marca y aquellos que pueden involucrar cifras millonarias. Por ese motivo, explicó, esa capacidad "cae, recae en el padre".

En el caso particular de Tini Stoessel, el abogado señaló que Alejandro Stoessel era "un gran productor televisivo" con muchos años de trayectoria, una circunstancia que lo posicionó naturalmente en ese rol desde los comienzos de la carrera de su hija.

Sin embargo, Sigal precisó que esa potestad se extingue a los dieciocho años.

El especialista también se ocupó de diferenciar una cuestión que podría generar confusión. La existencia de sociedades a nombre del padre, explicó, no constituye por sí misma el problema. Según sus palabras, se generan determinadas SRL principalmente para cubrir y proteger el aspecto patrimonial, además de responder al tipo de contratos que generan las carreras artísticas de esas características.

Por lo tanto, el punto jurídico central no estaría en la mera existencia de esas sociedades, sino en determinar qué ocurrió con el patrimonio y los ingresos administrados a través de ellas.

La auditoría privada y la investigación judicial

El nudo de la cuestión aparece a partir de la auditoría privada solicitada por la propia artista, realizada por un estudio jurídico-contable para investigar el comportamiento de la estructura societaria.

Sigal planteó que, si el resultado de esa pericia determinara la existencia de un perjuicio económico ocasionado por el padre hacia Tini, entrarían en juego los artículos 172 y 173 del Código Penal. Según explicó el abogado, esos artículos contemplan los delitos de defraudación y administración fraudulenta. A partir de allí, la eventual investigación podría ampliar su alcance hacia otra cuestión: la situación impositiva de las sociedades involucradas y la posibilidad de que existiera también un perjuicio hacia el Estado.

En ese sentido, Sigal planteó la necesidad de analizar si pudo existir "una estafa hacia el Estado, un detrimento hacia el Estado" a partir de la situación impositiva de todas las sociedades.

El punto resulta central porque la auditoría privada no sería, por sí sola, la prueba definitiva de una eventual responsabilidad penal. Si se presentara una denuncia formal y la Justicia avanzara con una investigación, la fiscalía debería desarrollar su propia pericia.

Qué podría ocurrir si hubiera una denuncia

Ante la consulta sobre cuáles serían los delitos que podrían imputarse a Alejandro Stoessel si la Justicia confirmara irregularidades, Sigal explicó que el procedimiento tendría distintas instancias. La fiscalía no tomaría como válida la auditoría privada como única prueba, sino que realizaría su propia investigación y encargaría una pericia "con los organismos correspondientes". Al mismo tiempo, el querellante, es decir, el abogado que represente a la presunta víctima, también impulsaría una investigación desde su lado.

Los delitos mencionados por Sigal son la defraudación y la administración fraudulenta, que contemplan, según su explicación, una pena de uno a seis años para cada uno. El escenario podría complicarse si la investigación determinara que no existió una única maniobra, sino varias. En ese caso, señaló el abogado, "van a jugar en concurso real", una situación que elevaría el piso de la pena mínima.

Sigal sostuvo que ese escenario "le podría complicar muchísimo a nivel de su libertad" a Alejandro Stoessel. Además, explicó que si la pena mínima "puede superar los tres años", la situación procesal del imputado se vuelve considerablemente más grave.

A esa eventualidad se suman los posibles delitos vinculados con el derecho tributario, siempre en caso de que una investigación detectara irregularidades impositivas en las sociedades involucradas.

Conflicto patrimonial a definirse

La situación se encuentra, de acuerdo con la información presentada, en una instancia de negociación entre Tini Stoessel y Alejandro Stoessel para reorganizar el patrimonio generado durante los más de quince años de carrera de la cantante.

La existencia de una auditoría privada y las conclusiones que de ella se desprendan podrían constituir el punto de partida de una eventual discusión judicial, pero el análisis expuesto por Leonardo Sigal se refiere a posibles delitos que podrían configurarse si una investigación formal confirmara un eventual perjuicio patrimonial.

Por ahora, los elementos señalados giran alrededor del control de las sociedades, el destino de los ingresos de los contratos discográficos, los álbumes comprometidos para los próximos años, la inexistencia hasta junio de 2026 de una cuenta bancaria exclusivamente a nombre de Tini y el objetivo de la cantante de recuperar el control de su carrera.