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Asesinaron en Libia al último heredero de Muamar Gadafi

Saif al-Islam Gadafi murió a los 53 años, tras un ataque comando en su residencia. El hijo del dictador terminó sus días en la misma ciudad que lo mantuvo prisionero durante una década.

3 Febrero de 2026 23.17

Saif al-Islam Gadafi, hijo del fallecido líder libio Muamar Gadafi, murió este martes en un ataque armado que se perpetró en el oeste de Libia, confirmaron las autoridades locales.

Abdullah Othman Abdurrahim, miembro del equipo, publicó el anuncio en Facebook y declaró que cuatro hombres armados enmascarados llevaron a cabo una "operación traicionera", al irrumpir en la residencia de Gadafi, ubicada en la ciudad de Zintan.

A través de Xinhua, los atacantes desactivaron las cámaras de vigilancia antes de la "confrontación armada directa" en la que murió Gadafi.

El equipo político pidió al poder judicial libio y a la comunidad internacional investigar el "crimen" e identificar a los responsables y a la "mente maestra" detrás del ataque.

Saif al-Islam, de 53 años, siguió siendo una importante figura política polarizante desde la caída del régimen de su padre durante un levantamiento apoyado por la OTAN en 2011.

Los herederos del colapso: el destino de los hermanos Gadafi

La muerte de Saif al Islam se suma a la lista de finales trágicos para los hijos de Muamar. Tres de sus hermanos, Mutassim, Jamis y Seif al Arab, murieron durante los combates y bombardeos de 2011. El resto del clan vive una realidad fragmentada: Mohamed permanece exiliado en Argelia. Saadi, el exfutbolista que pasó por la Serie A italiana, huyó a Turquía tras años de cárcel. Hanibal sigue preso en el Líbano, donde las autoridades intentan extraerle información sobre la desaparición de un líder chií en los años 70. La madre de Saif, Safiya Farkash, observa los "últimos movimientos" de su familia desde su exilio en Omán.

Capturado en Zintán hace más de diez años, el hijo del dictador pasó de ser un prisionero de guerra a un "huésped" vigilado por milicias locales que lo utilizaban como moneda de cambio política. A pesar de haber sido perdonado por uno de los gobiernos rivales en 2017, Saif nunca pudo recuperar su libertad total. En sus últimos años se dedicaba a recibir visitas, leer y debatir sobre el futuro del país.

Antes de ser el fugitivo más buscado de Libia, Saif fue el hombre que negoció con Estados Unidos y Europa. Fue él quien admitió la culpabilidad de Libia en el atentado del vuelo 103 de Pan Am para lograr que se levantaran las sanciones económicas. A través de su fundación, se encargó de indemnizar a las víctimas del terrorismo, ganándose un lugar en la alta sociedad británica.