Ataques aéreos israelíes dejan al menos trece muertos en el sur de Líbano
La ofensiva aérea israelí sobre el sur del Líbano continuó este viernes por la noche, causando la muerte de civiles y rescatistas, y alcanzando incluso instalaciones de la ONU. La tensión se intensifica mientras Hezbolá responde con ataques de represalia.

El sur del Líbano fue escenario de nuevos bombardeos israelíes que dejaron al menos trece muertos, según reportes oficiales del Ministerio de Salud libanés. Entre las víctimas destacan rescatistas y civiles, lo que subraya la gravedad del conflicto en zonas densamente pobladas.

En Nabatieh, seis personas murieron en el barrio de Al-Rahibat, entre ellas una niña, tras un ataque a una vivienda, de acuerdo con la Agencia de Noticias Nacional de Líbano.

La ciudad fronteriza de Bint Jbeil fue golpeada con proyectiles que provocaron la muerte de tres personas.

En Ghazieh, un ataque aéreo sobre un edificio residencial resultó en la muerte de dos menores.

Estos hechos evidencian el impacto directo sobre la población civil, generando preocupación internacional sobre la seguridad de los habitantes en áreas de conflicto.

Golpe a infraestructura uumanitaria y UNIFIL

Los ataques no se limitaron a objetivos civiles. El Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud de Líbano reportó que un ataque israelí alcanzó un punto de emergencia conjunto operado por la Autoridad Sanitaria Islámica y la Asociación Islámica de Scouts Risala, dejando dos rescatistas muertos y cinco heridos.

Además, proyectiles israelíes impactaron dentro de las instalaciones del batallón nepalés de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (UNIFIL) en la aldea de Mays al-Jabal, al sur del país. Según el consulado honorario de Nepal en Beirut, ningún soldado nepalés resultó herido, pero el ataque constituye una grave violación del derecho internacional y de los principios que protegen al personal de la ONU.

La situación refleja un riesgo creciente para el personal humanitario y de mantenimiento de paz, subrayando la complejidad de la intervención militar en zonas con presencia de organismos internacionales.

Respuesta y operaciones de Hezbolá

En respuesta, Hezbolá anunció varias operaciones de represalia dirigidas a objetivos israelíes, intensificando la escalada en la frontera sur del Líbano. Entre las acciones informadas por el grupo:

Lanzamiento de cohetes contra soldados y vehículos israelíes en Wadi Hunin, al otro lado de la localidad fronteriza libanesa de Markaba.

Ataque al sitio militar Blat, recientemente establecido en el sur de Líbano.

Disparos de cohetes hacia una base de control de drones en Giv'a, al este de la ciudad israelí de Safed, y contra soldados israelíes en Metula, por tercera ocasión en el mismo día.

Estas operaciones muestran un patrón de represalia directa y estratégica, orientado a presionar posiciones militares israelíes a lo largo de la frontera.

Contexto y Consecuencias

La cadena de ataques y represalias evidencia un clima de alta tensión y riesgo humanitario, donde la población civil y los equipos de rescate quedan atrapados en el conflicto. El alcance de los bombardeos israelíes, combinado con los ataques de Hezbolá, pone en jaque la estabilidad regional y plantea desafíos inmediatos para la ONU y organismos de ayuda internacional.

El ataque a instalaciones de la UNIFIL, aunque sin víctimas nepalíes, abre un debate sobre la protección del personal de mantenimiento de paz y la necesidad de mecanismos internacionales para prevenir incidentes en zonas de conflicto activo. Asimismo, la muerte de menores y civiles subraya la urgencia de medidas de protección en áreas urbanas expuestas a bombardeos aéreos.