Las autoridades de Bangkok declararon este sábado a toda la ciudad como zona de desastre después de casi 48 horas de lluvias torrenciales que provocaron graves inundaciones, obligaron a evacuar a cientos de personas y paralizaron el tránsito en distintos sectores de la capital de Tailandia.
La medida alcanza a los 50 distritos de Bangkok y habilita a los organismos locales a adoptar medidas extraordinarias para responder a la emergencia. Las zonas más afectadas se encuentran principalmente en el este de la ciudad y en los alrededores de los canales, que llegaron al límite de su capacidad debido al volumen de agua acumulado.
Según los datos proporcionados por las autoridades, entre la tarde del jueves y la mañana de este sábado se registraron casi 300 milímetros de lluvia. La intensidad de las precipitaciones provocó el anegamiento de viviendas, restaurantes y comercios, mientras que en algunas calles el agua llegó a superar la altura de las rodillas.
La situación también afectó severamente la circulación. Numerosos vehículos quedaron parcialmente sumergidos y distintas vías permanecieron prácticamente inutilizadas por la acumulación de agua.
"Los canales están llenos"
El gobernador de Bangkok, Chadchart Sittipunt, describió uno de los principales problemas que enfrenta la capital ante el temporal: "Nuestro problema es que los canales están llenos". Ante la situación, las autoridades solicitaron a la población que permanezca en sus hogares y evite salir mientras persistan las condiciones adversas.
El gobernador también pidió especialmente a quienes viven cerca de cursos de agua que trasladen sus pertenencias hacia lugares elevados, como medida preventiva frente al avance de las inundaciones.
Las imágenes que llegan desde distintos puntos de la capital muestran la dimensión del fenómeno. Vecinos debieron caminar por calles completamente cubiertas de agua, mientras motociclistas intentaban avanzar en medio de las zonas inundadas. El impacto sobre la infraestructura vial también fue significativo. Al menos 13 grandes vías permanecían afectadas, al tiempo que las estaciones de bombeo funcionaban a máxima capacidad con el objetivo de acelerar el drenaje del agua acumulada.
Refugios, hospitales y bolsas de arena
La emergencia obligó a desplegar medidas de asistencia y prevención para atender a las personas afectadas y proteger viviendas y comercios.
Hasta este sábado, alrededor de 980 personas permanecían alojadas en refugios temporales, mientras que otras 36 fueron trasladadas a hospitales de manera preventiva. Las autoridades también prepararon aproximadamente un millón de bolsas de arena para reforzar la protección de viviendas y establecimientos comerciales frente al avance del agua.
El despliegue busca contener las consecuencias de las inundaciones mientras los sistemas de bombeo trabajan a máxima capacidad y las autoridades monitorean la evolución de las precipitaciones.
Durante la tarde, Chadchart aseguró que la situación había comenzado a estabilizarse, aunque puso una condición para que esa mejora pueda sostenerse: que no vuelvan a registrarse precipitaciones de gran intensidad.
El gobernador estimó que, si finalmente deja de llover, podrían ser necesarios entre dos y tres días para retirar el agua acumulada.
El primer ministro interrumpió su viaje a Londres
La magnitud de la emergencia también modificó la agenda del Gobierno tailandés. El primer ministro Anutin Charnvirakul debió interrumpir un viaje a Londres y regresar al país para seguir de cerca la situación provocada por las inundaciones.
Sin embargo, el problema no se limita a la capital. Las lluvias provocaron inconvenientes en 21 provincias de Tailandia, mientras que más de 84.000 personas resultaron afectadas en todo el país.
La extensión territorial del temporal convirtió las inundaciones en una emergencia de alcance nacional, con Bangkok como uno de los principales puntos de impacto por el volumen de agua recibido y las dificultades generadas en su sistema de drenaje.
El pronóstico mantiene el riesgo durante el fin de semana
Las autoridades también mantienen la atención sobre la evolución del tiempo debido a que el episodio de lluvias todavía no terminó. El Departamento Meteorológico de Tailandia anticipó que las precipitaciones intensas podrían continuar hasta el domingo.
Según el organismo, la continuidad de las lluvias responde a la combinación de un sistema de baja presión con el fortalecimiento del monzón del sudoeste. La advertencia meteorológica constituye uno de los principales factores de preocupación para una ciudad que ya enfrenta canales al límite de su capacidad, calles inundadas y estaciones de bombeo trabajando al máximo.
Por eso, las autoridades insistieron en que la población permanezca en sus hogares y evite desplazamientos innecesarios mientras continúe el temporal.
Un septiembre excepcionalmente húmedo
Bangkok atraviesa actualmente el pico de su temporada de lluvias, una circunstancia que forma parte del contexto habitual de la ciudad durante esta época del año. Sin embargo, los registros de septiembre muestran una situación particularmente húmeda.
Entre el 1° y el 25 de septiembre se acumularon 487 milímetros de lluvia, frente a un promedio histórico cercano a los 269 milímetros. La diferencia refleja la magnitud de las precipitaciones acumuladas durante el mes y ayuda a dimensionar el escenario en el que se produjo el actual episodio de lluvias torrenciales.
La emergencia de este fin de semana se suma así a un septiembre que ya había registrado un volumen de precipitaciones muy superior al promedio histórico.