Estados Unidos intensifica ataques contra Irán mientras el petróleo se dispara
Por segundo día consecutivo, Washington lanza ofensivas en territorio iraní en respuesta a agresiones previas, mientras los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra de más de tres meses siguen bloqueados.

Estados Unidos ejecutó este miércoles una segunda jornada consecutiva de ataques contra Irán, en medio de un conflicto que ya supera los tres meses de duración. Según informó el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), las fuerzas estadounidenses iniciaron "ataques adicionales de autodefensa" a las 5:15 p.m. hora de Washington, equivalentes a las 12:45 a.m. del jueves en Teherán, dirigidos a múltiples objetivos en territorio iraní. Centcom describió la acción como una respuesta a la "agresión injustificada y continua" por parte de Teherán.

Desde Irán, medios locales reportaron explosiones en el sur del país, específicamente cerca del Estrecho de Ormuz, la misma región atacada el martes. Fuentes iraníes confirmaron impactos en las localidades de Qeshm, Kargan y Sirik, donde también se activaron defensas antiaéreas en reacción a los bombardeos.

Los ataques del martes fueron ejecutados en represalia por el derribo de un helicóptero Apache estadounidense cerca del estratégico estrecho el lunes previo. En respuesta, Irán lanzó misiles y drones contra bases estadounidenses en Jordania, Kuwait y Baréin, aunque un funcionario estadounidense indicó que los daños fueron mínimos.

Declaraciones oficiales y estrategia de Estados Unidos

El secretario de Defensa Pete Hegseth, durante una visita al Centcom en Florida, sugirió que los bombardeos podrían extenderse a una tercera noche. "Los golpearemos duro esta noche, y esperamos que Irán tome una buena decisión", declaró. Añadió que, si fuera necesario, Washington estaría dispuesto a "negociar con bombas", señalando que los ataques buscan "avanzar los intereses militares y reforzar la posición diplomática" de Estados Unidos.

En la Casa Blanca, el presidente Donald Trump adoptó un tono directo ante la prensa: "Los golpeamos duro ayer. Los vamos a golpear duro hoy." Trump acusó a los negociadores iraníes de "hacernos perder el tiempo", y subrayó que las conversaciones estuvieron cerca de producir un acuerdo, sin que finalmente se concretara.

Reacciones iraníes y riesgos humanitarios

Irán denunció que, en ofensivas previas, Estados Unidos habría atacado embalses que abastecen de agua potable a diez aldeas, lo que fue calificado por la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baghei, como un "crimen de guerra calculado y flagrante violación de los derechos humanos". Hasta el cierre de la jornada, el Pentágono no había emitido comentarios sobre esta acusación.

Por su parte, el jefe del comité de seguridad nacional del parlamento iraní, Ebrahim Azizi, advirtió que "la guerra no se limitará a la región", alertando sobre la posibilidad de una escalada más amplia del conflicto. Antes de los nuevos ataques, la agencia semioficial Tasnim citó a una fuente militar iraní que aseguró que las fuerzas de su país estaban "completamente preparadas" y en condiciones de atacar objetivos estadounidenses adicionales.

Consecuencias económicas y geopolíticas

El conflicto ha tenido un impacto inmediato en los mercados, con los precios del petróleo volviendo a escalar tras los recientes bombardeos. La combinación de la continuidad de los ataques estadounidenses, las represalias iraníes y el estancamiento de las negociaciones diplomáticas genera un escenario de alta incertidumbre en la región del Golfo Pérsico, especialmente en torno al Estrecho de Ormuz, paso estratégico para el transporte de hidrocarburos.

En este contexto, las acciones militares y las advertencias de ambos bandos reflejan no solo una disputa táctica, sino un intento simultáneo de presionar por la vía militar y diplomática, mientras la comunidad internacional observa con preocupación la evolución de un conflicto que amenaza con expandirse más allá de las fronteras regionales.