El grupo chiita libanés Hezbollah lanzó una de las mayores andanadas de cohetes contra el norte de Israel desde que se intensificaron las hostilidades a comienzos de marzo. La ofensiva obligó a las autoridades israelíes a activar protocolos de emergencia y a ordenar a la población mantenerse cerca de refugios antiaéreos ante la posibilidad de nuevos ataques.
Las sirenas de alerta antiaérea se activaron en la ciudad de Haifa y en amplias zonas de la región de Galilea y los Altos del Golán, luego del lanzamiento de decenas de cohetes desde territorio libanés. El episodio generó una rápida movilización de los sistemas de defensa y de los servicios de emergencia en el norte del país.
De acuerdo con los primeros reportes, se trata de una de las ofensivas con mayor volumen de proyectiles disparados desde que se agravó la tensión en la frontera norte. Este aumento en la intensidad de los ataques refleja un escenario de creciente confrontación en la región.
Hasta el momento no se informaron heridos, aunque equipos médicos y de emergencia se desplegaron para inspeccionar distintos puntos donde se registraron impactos. Estas inspecciones forman parte de los protocolos habituales tras una ofensiva de gran escala, con el objetivo de evaluar daños y garantizar la seguridad de la población civil.
En paralelo, el Comando del Frente Interno de las Fuerzas de Defensa de Israel emitió una advertencia a los residentes del norte del país. Las autoridades solicitaron permanecer cerca de refugios mientras continúan los lanzamientos de cohetes desde el sur del Líbano.
Hezbollah anuncia la operación "Al-Asf al-Ma'kul"
En simultáneo con los ataques, Hezbollah confirmó el inicio de una nueva ofensiva militar contra Israel, denominada "Al-Asf al-Ma'kul". El anuncio fue difundido a través de un comunicado oficial de la llamada "resistencia islámica", acompañado por una imagen propagandística que declara la apertura formal de la operación.
El material difundido por la organización lleva la fecha del 11 de marzo de 2026, coincidiendo con una jornada marcada por intensos lanzamientos de cohetes y drones desde el sur del Líbano hacia territorio israelí.
Analistas consideran que esta secuencia de acciones —el ataque masivo seguido del anuncio oficial de una operación militar— constituye un intento de elevar el nivel del enfrentamiento en el frente norte.
Entre los elementos que caracterizan esta ofensiva se destacan:
Lanzamiento de decenas de cohetes hacia el norte de Israel.
Activación de sirenas de alerta antiaérea en varias regiones.
Uso de drones y proyectiles desde el sur del Líbano.
Declaración oficial de una operación militar por parte de Hezbollah.
Estos factores configuran un escenario que, según los reportes iniciales, representa uno de los episodios de mayor intensidad desde el agravamiento reciente de la tensión fronteriza.
El significado simbólico del nombre elegido
El nombre "Al-Asf al-Ma'kul" posee una fuerte carga simbólica y religiosa. La expresión proviene del Corán y su significado aproximado es "paja devorada" o "paja triturada".
En el texto religioso, la frase se utiliza como una metáfora que describe la destrucción total del enemigo, vinculada al relato de la derrota del llamado "Ejército del Elefante". Esta referencia refuerza el contenido simbólico del nombre elegido para la ofensiva.
La utilización de este término no es inédita dentro de los conflictos de la región. La expresión ya había sido empleada anteriormente por organizaciones islamistas, lo que le otorga un significado político y militar adicional.
En particular, el movimiento palestino Hamas utilizó la misma frase para referirse a su campaña militar durante la guerra de Gaza de 2014, conocida en Israel como Operation Protective Edge.
El uso de este nombre por parte de Hezbollah sugiere una continuidad simbólica dentro del discurso de ciertas organizaciones armadas, en el que las referencias religiosas y las metáforas históricas cumplen un papel central en la construcción de sus narrativas militares.
Un escenario de tensión creciente
La combinación de ataques con gran volumen de cohetes, el uso de drones, y el anuncio de una nueva operación militar refleja un momento de alta tensión en la frontera entre Israel y el Líbano.
Mientras continúan las evaluaciones de daños y las inspecciones en las zonas afectadas, las autoridades israelíes mantienen activas las medidas de protección civil, instando a los residentes del norte a permanecer cerca de refugios.