El vuelo FZ 1073 de la compañía FlyDubai, programado para cubrir la ruta entre Dubái y el aeropuerto Ben Gurion, cercano a Tel Aviv, tuvo que realizar un aterizaje de emergencia en el aeropuerto de Tabuk (TUU), en Arabia Saudita, tras registrarse un grave incidente en pleno vuelo. Según las primeras versiones de la prensa, el hecho se originó por una pelea entre los pilotos en la que uno de ellos atacó al otro. La posibilidad de que se tratara de un atentado generó una profunda preocupación en las autoridades israelíes, lo que llevó a Israel a desplegar aviones de combate de manera preventiva.
Desde la compañía aérea FlyDubai informaron formalmente mediante un comunicado que el aparato aterrizó sin problemas en la terminal saudí y que todos los pasajeros se encuentran sanos y salvos. Los tripulantes y viajeros están varados en la ciudad de Tabuk, ubicada en territorio saudí cerca de la ciudad israelí de Eilat, a orillas del Mar Rojo. Tanto el piloto como el copiloto resultaron heridos durante el enfrentamiento y fueron trasladados a un hospital local para recibir atención médica.
Testimonios desde la cabina
Un video publicado por el Canal 12 de Israel aportó detalles impactantes sobre los momentos de tensión vividos a bordo. En las imágenes se observa a tres pasajeros israelíes ensangrentados junto a la cabina del avión, custodiando a los dos pilotos lesionados que yacían en el suelo. Los viajeros relataron cómo uno de los pilotos atacó al otro e intentó agredirlos a ellos, asegurando: "Nos han atacado y hemos controlado al terrorista".
En la grabación, los hombres señalan al presunto agresor —quien aparece tumbado de lado con una máscara de oxígeno— y afirman: "Este fue el que intentó apuñalarnos". Asimismo, mostraron al otro piloto, también acostado en el suelo con una máscara de oxígeno, explicando que estaban protegiendo al aviador que había sido agredido. Los pasajeros confirmaron que todos los viajeros se encontraban bien y que mantuvieron bloqueado el paso hacia la cabina. Según reportes de medios israelíes, la aeronave logró ser conducida hasta el aeropuerto saudí de Tabuk gracias a la intervención de pilotos civiles que viajaban fortuitamente como pasajeros a bordo del vuelo.
Calificación de atentado
Las reacciones políticas en Israel no se hicieron esperar, encabezadas por las declaraciones de los sectores más duros del gobierno, quienes afirmaron que el hecho constituye un acto de terrorismo planificado:
Itamar Ben Gvir (Ministro de Seguridad Nacional): Aseguró en un comunicado que el aterrizaje de emergencia se debió a un "terrorista" que buscaba concretar una tragedia. El funcionario ultraderechista afirmó: "Un terrorista quería estrellar el avión y asesinar a los 180 israelíes a bordo". En sus declaraciones añadió: "¡Gracias al Creador del mundo y a los viajeros héroes, pero la concepción de seguridad de Israel debe subir un nivel! Israel ha hecho un trabajo maravilloso en los últimos dos años y medio, pero no se puede detener y debemos continuar hasta la resolución absoluta en Irán, Líbano, Gaza y Judea y Samaria". Además, remarcó que "la concepción ingenua de que nuestros enemigos aman la vida y hay que compadecerlos, recibió esta mañana un recordatorio adicional en la forma de un terrorista que planeaba estrellar un avión y asesinar a los 180 israelíes que iban a bordo. El terrorismo es un demonio con el que no se puede llegar a ningún acuerdo salvo su derrota y su borrado de la faz de la tierra".
Bezalel Smotrich (Ministro de Finanzas): Fue el primer miembro del gobierno en emitir un comunicado oficial sobre lo sucedido, instando a que Israel se centre en la intención y no en el resultado final del ataque. Expresó: "Quienquiera que haya intentado estrellar un avión y asesinar a 180 israelíes debe pagar como si hubiera cometido un asesinato. Él y todos los estados u organizaciones terroristas que lo enviaron".
Investigaciones de inteligencia
Frente a la gravedad de los acontecimientos, los servicios de inteligencia locales de Israel, representados por el Mossad y el Shin Bet, participan activamente en la investigación del hecho. Ambas agencias tienen previsto interrogar a los pasajeros una vez que sea posible su regreso a territorio nacional.
Por su parte, el gobierno israelí se encuentra ultimando los trámites necesarios para permitir que aviones israelíes puedan aterrizar en Arabia Saudita. Esta gestión resulta compleja y excepcional dado que ambos países no mantienen relaciones diplomáticas formales, siendo la única vía para lograr la repatriación de los pasajeros que originalmente se dirigían a Tel Aviv.