El dirigente de ultraderecha José Antonio Kast se consagró este domingo como el nuevo presidente de Chile tras imponerse de manera contundente en el balotaje presidencial. El líder del Partido Republicano obtuvo una victoria amplia sobre la candidata oficialista Jeannette Jara, del Partido Comunista, con una diferencia cercana a los 20 puntos porcentuales y triunfos en la totalidad de las regiones del país.
Con el 99,33% de los votos escrutados, Kast alcanzó el 58,18% de los sufragios, frente al 41,82% obtenido por Jara, heredera política del presidente saliente Gabriel Boric. Según los datos oficiales, los votos nulos representaron el 5,84%, mientras que los sufragios en blanco alcanzaron el 1,23%. La participación se dio en el marco del voto obligatorio, que alcanzó a los casi 15 millones de chilenos habilitados para sufragar.
Tras conocerse los resultados, Jeannette Jara reconoció públicamente la derrota a través de un mensaje publicado en la red social X. "La democracia habló fuerte y claro. Me acabo de comunicar con el presidente electo José Antonio Kast para desearle éxito por el bien de Chile", expresó. Además, agradeció a quienes acompañaron su candidatura y aseguró que continuará trabajando "por avanzar en una mejor vida en nuestra patria".
De acuerdo con el portal Emol, Kast se impuso en todas las regiones del país, un dato que refuerza la magnitud del triunfo del referente de la derecha radical. Tras el cierre del escrutinio, simpatizantes del presidente electo salieron a las calles de distintas ciudades para celebrar el resultado con banderas chilenas y cánticos.
La jornada electoral se desarrolló con normalidad y sin incidentes de gravedad. Así lo confirmó el subsecretario del Interior, Víctor Ramos, quien señaló que, "desde Arica a Magallanes", solo se registraron "eventos muy circunstanciales" en algunos locales de votación, sin afectar el normal desarrollo del proceso electoral.
José Antonio Kast asumirá la presidencia el próximo 11 de marzo, fecha en la que se concretará el recambio institucional. Horas después de la confirmación del triunfo, el presidente Gabriel Boric se comunicó telefónicamente con el mandatario electo para felicitarlo y dar inicio al proceso de transición. La llamada fue transmitida en directo por televisión y se enmarcó en la tradición republicana chilena.
"Lo llamo siguiendo una linda tradición republicana que nos honra, que es el llamado del presidente en ejercicio al presidente electo. Le presento mis felicitaciones porque ha obtenido un triunfo claro", expresó Boric, quien además se puso a disposición para colaborar durante la transición. Kast, por su parte, agradeció el gesto y abogó por una transición "ordenada y respetuosa". Ambos acordaron encontrarse este lunes en el Palacio de La Moneda para iniciar formalmente el traspaso de mando.
La victoria de Kast también generó repercusiones a nivel regional. El presidente argentino Javier Milei celebró el resultado con un mensaje en X, en el que expresó su "enorme alegría por el aplastante triunfo" del dirigente chileno. En su publicación, Milei destacó la defensa de "la vida, la libertad y la propiedad privada" y planteó el resultado como un avance regional contra el "socialismo del siglo XXI".
Abogado de 59 años, devoto católico y padre de nueve hijos, Kast llegaba al balotaje como el gran favorito, según los principales sondeos de opinión. Durante la campaña, prometió endurecer la política migratoria, con la deportación de cerca de 340.000 migrantes en situación irregular —en su mayoría venezolanos—, y avanzar con mano dura contra el crimen organizado y la inseguridad.
Su rival, Jeannette Jara, de 51 años, exministra de Trabajo y de origen humilde, centró su propuesta en la suba del salario mínimo y la defensa del sistema previsional. El contraste entre ambos proyectos quedó marcado por el contexto social: según un sondeo de Ipsos realizado en octubre, el 63% de los chilenos considera que la delincuencia y la violencia son su principal preocupación, por encima del bajo crecimiento económico.
Si bien expertos advierten que la percepción de inseguridad supera a las estadísticas reales, los homicidios se duplicaron en la última década y, aunque muestran una leve baja en los últimos dos años, se registra un aumento de delitos violentos como secuestros y extorsiones, asociados a la presencia de bandas criminales extranjeras. Ese escenario fue clave en el triunfo de Kast, quien capitalizó el malestar social y llegará a La Moneda con un mandato claro de cambio político.