EE.UU despliega bombas anti-búnker de 2.500 kg contra instalaciones iraníes en Ormuz
El Mando Central confirmó el uso de municiones de penetración profunda contra emplazamientos subterráneos de misiles. Los ataques se concentran en la costa iraní, en una zona clave para el tránsito marítimo internacional.

lanzó bombas anti-búnker de aproximadamente 2.500 kilogramos contra sitios de misiles iraníes ocultos bajo tierra en la región del estrecho de Ormuz, en una operación que apunta directamente a instalaciones reforzadas ubicadas a lo largo de la costa de Irán.

El operativo fue confirmado por el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que informó que sus tropas "emplearon con éxito múltiples municiones de penetración profunda" contra estos objetivos estratégicos.

Según detallaron, los ataques se dirigieron específicamente a emplazamientos donde se encontraban misiles iraníes, considerados una amenaza directa para el tránsito marítimo en la región.

El uso de bombas de penetración profunda

El despliegue de este tipo de armamento constituye una señal clara sobre la evaluación que realiza Estados Unidos respecto de la infraestructura militar iraní.

Las bombas utilizadas, de unas 5.000 libras (2,3 toneladas), están diseñadas para impactar y destruir objetivos ubicados a gran profundidad bajo tierra, lo que indica que gran parte del arsenal iraní se encuentra protegido en búnkeres reforzados.

Entre las variantes conocidas de este tipo de armamento se encuentran:

GBU-28, guiada por láser

GBU-72 Advanced 5K Penetrator, la más reciente y utilizada en esta operación

La GBU-72 fue probada por primera vez en 2021 y pertenece a la categoría de Munición Conjunta de Ataque Directo (JDAM), caracterizada por su alta precisión.

Características técnicas del armamento

Las bombas empleadas presentan capacidades específicas que las hacen aptas para este tipo de operaciones:

Peso: aproximadamente 2.270 kg (5.000 libras)

Tipo: munición de caída libre de gran tamaño

Guía: sistema combinado de satélites y navegación inercial

Capacidad de penetración:

Hasta 45 metros de tierra

Más de 4,5 metros de hormigón armado

Precisión: operativa incluso en condiciones adversas como nubes, humo o tormentas de arena

A diferencia de modelos anteriores, la GBU-72 incorpora un kit JDAM modificado, lo que le permite mantener precisión sin depender de visibilidad directa.

El porqué de los ataques

De acuerdo con el CENTCOM, los bombardeos apuntaron a instalaciones donde se almacenaban misiles de crucero antibuque iraníes, capaces de hundir un superpetrolero en las estrechas rutas marítimas del estrecho de Ormuz.

El comando militar señaló que estos sistemas representaban un riesgo para el transporte marítimo internacional, dada la importancia estratégica de esta vía, por donde circula una porción significativa del comercio global. En ese sentido, indicaron que el Pentágono está avanzando de manera sistemática en la región, con el objetivo de neutralizar la infraestructura militar que otorga a Teherán capacidad de control sobre el estrecho.

Operación sostenida sobre la costa iraní

Según la información difundida, las acciones militares forman parte de una estrategia más amplia que se desarrolla a lo largo de la costa iraní.

El objetivo declarado es eliminar cada lanzador, batería y búnker reforzado vinculado a los sistemas de misiles que operan en la zona. Este enfoque sistemático refleja una continuidad en las operaciones, en un contexto en el que, tras casi 20 días de bombardeos constantes, el régimen iraní continúa lanzando drones y misiles.

La persistencia de estas capacidades, pese a los ataques, es interpretada como evidencia de que gran parte del armamento se encuentra oculto en estructuras profundamente enterradas.

Un escenario de alta tensión en Ormuz

El estrecho de Ormuz se consolida como el eje central de esta escalada, debido a su relevancia estratégica para el comercio internacional y la seguridad energética.

La presencia de misiles capaces de afectar embarcaciones en esta zona incrementa el nivel de tensión y explica la magnitud de los recursos militares desplegados.

En este contexto, el uso de bombas anti-búnker de gran potencia se presenta como una respuesta directa a la necesidad de alcanzar objetivos que no son vulnerables a armamento convencional.