La UE convocó una reunión de urgencia para enfrentar la crisis migratoria en Ceuta
Los ministros del Interior del bloque mantendrán este martes una videoconferencia para analizar la reciente oleada migratoria en la ciudad española. La situación reavivó el debate sobre el endurecimiento de las políticas migratorias y dejó al descubierto las distintas posiciones entre los países de la Unión Europea.

La Unión Europea (UE) celebrará este martes una reunión de urgencia por videoconferencia para analizar la crisis migratoria registrada días atrás en la ciudad española de Ceuta, un episodio que generó preocupación en todo el bloque comunitario y profundizó las diferencias políticas entre sus Estados miembros respecto de la gestión de la inmigración.

El encuentro reunirá a los ministros del Interior de los países de la Unión Europea con el objetivo de evaluar las consecuencias de la reciente oleada migratoria y debatir posibles respuestas comunes frente a una situación que volvió a colocar la política migratoria en el centro de la agenda europea.

La convocatoria se produce luego de que el ingreso masivo de migrantes desencadenara una intensa discusión sobre los mecanismos de control fronterizo, el funcionamiento del espacio Schengen y el modelo migratorio que debe adoptar la Unión Europea.

Dónde comenzó la crisis

La oleada migratoria comenzó el jueves en Ceuta, uno de los dos únicos territorios donde la Unión Europea mantiene una frontera terrestre con África. El otro punto fronterizo se encuentra en Melilla, también enclave español limítrofe con Marruecos.

Lo ocurrido en Ceuta encendió las alarmas dentro del bloque europeo y puso nuevamente en evidencia las distintas visiones existentes entre los gobiernos respecto de cómo afrontar los flujos migratorios.

Mientras algunos países sostienen que la prioridad debe ser fortalecer los controles fronterizos y endurecer las políticas migratorias, otros consideran que la respuesta debe mantener un enfoque más abierto y basado en la cooperación.

España defiende una política migratoria abierta

En medio de la crisis, el Gobierno español encabezado por Pedro Sánchez volvió a defender una posición de mayor apertura en materia migratoria.

Sin embargo, esa postura encontró una fuerte oposición por parte de varios socios europeos que impulsan políticas más restrictivas. Entre ellos aparecen Italia y Dinamarca, países que sostuvieron que una "inmigración descontrolada" constituye "una amenaza para Europa".

Las diferencias entre ambas posiciones derivaron en un fuerte enfrentamiento político dentro del bloque comunitario y aceleraron la convocatoria de una reunión extraordinaria para intentar coordinar una respuesta conjunta.

El pedido para excluir a España del espacio Schengen

En el marco de ese debate, algunos de los países partidarios de una política migratoria más estricta solicitaron la exclusión de España del espacio Schengen, la zona de libre circulación de personas dentro de la Unión Europea.

La propuesta fue calificada como políticamente explosiva y jurídicamente imposible de acuerdo con el derecho europeo. El planteo fue rechazado por el Gobierno español, que respondió con una carta enviada por el presidente Pedro Sánchez a los responsables de las instituciones europeas.

En ese documento, el mandatario cuestionó la actitud de esos países, calificándola de "egoísta", y solicitó la realización de una reunión de urgencia para analizar la situación generada por la crisis migratoria.

Otra carta impulsó la convocatoria

Poco después de la iniciativa española, 22 Estados miembros enviaron una nueva carta solicitando también una videoconferencia de emergencia. La presentación estuvo encabezada por Italia, Dinamarca, Alemania y Hungría, cuyos gobiernos plantearon la necesidad de avanzar hacia una política migratoria más restrictiva.

El objetivo fue incorporar al debate mecanismos que permitan reforzar el control de las fronteras exteriores del bloque y revisar las actuales estrategias migratorias.

Francia se desmarcó de la iniciativa

A diferencia de otros países, Francia decidió no acompañar esa propuesta. El Gobierno francés sostuvo que impulsar una reunión bajo esos términos suponía una instrumentalización de la crisis registrada en Ceuta.

Además, recordó que la inmensa mayoría de las personas que habían cruzado la frontera ya habían sido devueltas a Marruecos, por lo que consideró que el episodio debía analizarse sin utilizarlo como argumento para profundizar las diferencias políticas dentro de la Unión Europea.

El respaldo de Ursula von der Leyen

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, celebró la realización del encuentro extraordinario y pidió trabajar en una "respuesta europea común".

En una carta dirigida a Pedro Sánchez, sostuvo que la crisis dejó en evidencia la necesidad de reforzar las fronteras en los sectores considerados más sensibles. Entre las alternativas mencionadas por la titular del organismo europeo figuran:

  • Mayor vigilancia en las fronteras.
  • Refuerzo de los controles migratorios.
  • Instalación de barreras físicas cuando resulte necesario.

"Lo ocurrido demuestra claramente la necesidad de fortalecer las fronteras en los puntos más sensibles", afirmó Von der Leyen. Asimismo, expresó que la reunión permitirá "extraer lecciones" de lo sucedido en Ceuta para fortalecer la respuesta comunitaria frente a futuras situaciones similares.

La convocatoria también tiene lugar después de que la Unión Europea endureciera durante los últimos meses sus normas migratorias. Entre las modificaciones aprobadas figura la autorización para que los Estados miembros puedan trasladar a solicitantes de asilo rechazados a centros ubicados fuera de las fronteras del bloque.

Ese cambio forma parte del conjunto de medidas impulsadas para reforzar la política migratoria comunitaria y controlar los flujos de ingreso hacia territorio europeo.