“Pídale perdón a Cristo”: la canción que le reprocha al papa Francisco la censura a los cubanos en el Vaticano

El tema es una respuesta a la actitud que el domingo pasado tuvo la policía de la Santa Sede, que le quitó una bandera a un manifestante durante la misa del Angelus oficiada por el Sumo Pontífice.

27 Octubre de 2021 15.47

El cantautor venezolano Juan Medici manifestó en una canción el sentir del pueblo cubano luego de que el Vaticano impidiera que ciudadanos de ese país se expresaran contra la dictadura durante el tradicional Angelus del papa Francisco el domingo pasado.

El Papa decidió que está prohibido rezar / con la bandera de Cuba para pedir por libertad / quiere secuestrar a Dios y así no puede escuchar / a los pueblos que hoy enfrentan gobiernos de oscuridad, comienza el tema interpretado por Medici y que en pocas horas logró una importante repercusión en las redes sociales. Y se pregunta: “¿Qué pasó en el Vaticano, que perdieron el camino? / Quizás haciendo tantas misas, se tomaron todo el vino / y, borrachos de poder, creen que pueden detener / a los pueblos que hoy luchan para cambiar su destino”.

Por último, expresa: “Si usted apoya dictaduras / pídale perdón a Cristo / pídale perdón al pueblo de Cuba, papa Francisco / Y a tanta gente que ha matado el comunismo.

La canción, llamada “Pídale perdón a Cristo”, es una respuesta a la actitud que el domingo pasado tuvo la policía del Vaticano, que le quitó la bandera a un cubano que escuchaba la misa del Angelus oficiada por el Papa en la Plaza de San Pedro. El joven se encontraba de pie, en silencio, con la bandera abierta sobre su pecho, y fue abordado por varios guardias de seguridad que le quitaron el estandarte.

Este hecho, sumado al silencio de la Santa Sede que no repudió la represión de la dictadura castrista contra los manifestantes pacíficos el pasado 11 de julio, hizo que distintos sectores de la sociedad cubana mostraran su indignación con el Vaticano y con el Sumo Pontífice.

Cientos de cubanos residentes en Italia se concentraron el domingo en las puertas del Vaticano como una muestra de respaldo a la convocatoria a una gran movilización contra el régimen castrista prevista para el 15 de noviembre próximo en la isla.

Sin embargo, solo se permitió el acceso a 50 y se les advirtió que no admitirán consignas ni banderas. “Sin consignas ni carteles, sin banderas y solo cincuenta personas pueden entrar”, fueron las condiciones que impuso la ciudad del Vaticano por medio del cardenal, aclaró un participante a CiberCuba. “Entendemos lo de las consignas y los carteles, pero por qué no se puede llevar la bandera”, cuestionó. Los cubanos autoconvocados explicaron que ellos no intentaban manifestarse, sino simplemente mostrar las banderas durante la misa para hacer visible la situación en la isla.

Cientos de cubanos se concentraron en Roma para visibilizar la brutal represión de la dictadura castristaCientos de cubanos se concentraron en Roma para visibilizar la brutal represión de la dictadura castrista

Un reporte del portal Cubanet mostró que tras la misa los cubanos gritaron: “Si Cuba está en la calle, nosotros también”, en apoyo a los que saldrán a enfrentar la represión del régimen el próximo 15N. También corearon: “Nadie nos paga, no somos terroristas” y “Todos somos hijos de Dios”.

Durante la concentración, denunciaron que más de 500 manifestantes de las protestas del 11 de julio continúan tras las rejas en la isla por ejercer sus derechos durante las históricas protestas que sacudieron el país este verano.

En los últimos días se conoció que la justicia castrista del Municipal Popular de San José de las Lajas, un poblado a 35 kilómetros de La Habana, impuso a Roberto Pérez Fonseca, de 38 años, la “sanción conjunta y única a cumplir de 10 años” de prisión por los delitos de desacato, atentado, desorden público e instigación a delinquir. Se trata de la mayor pena impuesta a un detenido relacionado con las protestas del 11 de Julio en Cuba 

La sentencia “es excesiva y viola todas las garantías del debido proceso”, dijo a la agencia de noticias AFP Laritza Diversent, directora de la ONG de derechos humanos Cubalex, al indicar que es la pena más larga aplicada por estas manifestaciones.

La madre del sentenciado, Liset Fonseca, cree que las verdaderas razones de la larga condena son que su hijo rompió una fotografía del fallecido dictador Fidel Castro. “Romper el cuadro, eso no se puede perdonar. Ellos tenían que hacer algo que fuera un escarmiento grande”, dice la mujer, adelantando que apelarán la sentencia.

Las manifestaciones del 11 y 12 de julio en 50 ciudades al grito de “Libertad”, “Patria y Vida” y “Tenemos hambre”, dejaron un muerto, decenas de heridos y 1.130 detenidos, según Cubalex. Más de 560 permanecen en prisión.

Ahora, con la convocatoria del 15 de noviembre los temores de más represión crecieron. Es que la dictadura cubana ha negado el permiso para celebrar esa marcha, que considera “ilícita”, amenaza con acusarlos de delitos penados con sanciones económicas y privación de la libertad de tres meses a un año. La marcha pacífica tiene como objetivo pedir el respeto a los derechos y la liberación de los presos políticos, entre otros temas.

La dictadura cubana prohibió la manifestación convocada para el 15 de noviembre

La dictadura cubana anunció que la marcha convocada para el 15 de noviembre no recibió autorización y fue declarada ilícita por considerar que sus promotores tienen la intención de impulsar un cambio de régimen, argumentando la falta de razones y los vínculos de los promotores con “organizaciones subversivas”.

La Marcha Cívica por el Cambio se había adelantado del 20 de noviembre al 15 de ese mes tras un primer impedimento de La Habana: el anuncio del régimen de realizar “ejercicios de preparación de defensa” del 17 al 20 de noviembre.

Ahora, el régimen terminó por desterrar la posibilidad de que reciba el permiso.

En una carta en respuesta a la solicitud, indicaron que “no se reconoce legitimidad en las razones que se esgrimen para la marcha” y dijeron que los promotores del evento tienen “vínculos con organizaciones subversivas o agencias financiadas por el gobierno estadounidense”.

Además, esgrimieron que el ejercicio de los derechos, como el de la libre expresión, está limitado al derecho de los demás, “la seguridad colectiva, el bienestar general”.