Referendo en México: triunfó Andrés Manuel López Obrador y continuará en la presidencia

Fue la primera consulta revocatoria en la historia del país y la impulsó el propio mandatario, que seguirá en el cargo hasta 2024.

11 Abril de 2022 09.49

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, continuará ejerciendo ese cargo hasta 2024, tras el triunfo de la opción que defendía su continuidad en un referendo llevado a cabo este domingo.

La consulta, impulsada por el propio mandatario, contó con una baja participación y no alcanzó el umbral para ser vinculante, porque se requería que votara el 40 por ciento de las personas habilitadas para el sufragio (37 millones) y apenas pasó por las urnas entre el 17 y el 18.2 por ciento del electorado.

Al no tener validez jurídica por esa razón, si hubiera ganado la opción que planteaba su salida, el izquierdista AMLO, tal como se conoce al presidente mexicano por las iniciales de sus nombres y apellidos, no estaba obligado a acatar la decisión popular.

En su mensaje al apoyo recibido, López Obrador descartó que vaya a usar esta victoria para impulsar una reforma constitucional que le permita ser reelegido.

"No me voy a pasar porque soy demócrata y no estoy a favor de la reelección. Vamos a terminar la obra de transformación", dijo el jefe de Estado en un mensaje difundido en sus redes sociales.

Según un conteo rápido del Instituto Nacional Electoral (INE), entre 90,3% y 91,9% de los electores votaron a favor de que López Obrador "siga en la presidencia", frente al rango de 6,4% a 7,8% que apoyaron revocarle el mandato "por pérdida de la confianza".

AMLO fue elegido en 2018 para un período de seis años con 30 millones de votos, aunque para el referendo solo fue instalado un tercio de las urnas de la presidencial. En México no hay voto obligatorio.

Para mostrarse imparcial en esta consulta, que él mismo impulsó luego de conseguir que se incluyera en la Constitución en 2019 como antídoto contra "malos gobiernos", el mandatario mexicano anuló este domingo su boleta escribiendo sobre ella "¡Viva Zapata!", en referencia al héroe revolucionario Emiliano Zapata..

"Que nadie olvide que el pueblo es el que manda, el pueblo pone y el pueblo quita", señaló López Obrador ante la prensa, tras salir del puesto de votación. "Nos va a ayudar a que nadie en ningún nivel en la escala se sienta absoluto", añadió el primer presidente de izquierda del país, de 68 años y con una aprobación de 58%, según un promedio de encuestas.

La consulta, un “hito democrático” para el oficialismo

El gobierno y el partido en el poder, Morena, alabaron la consulta como un gran hito democrático que, en el futuro, permitirá revocar a mandatarios por pobres resultados.

"La gente le ha reconocido su entrega en favor de los más necesitados", dijo Mario Delgado, líder de ese espacio político, al destacar que los cerca de 15 millones de votos de apoyo son un resultado positivo.

Sin embargo, tanto la oposición que exhortó a los mexicanos a quedarse en casa, como la mayoría de los académicos, criticaron la consulta a la que describieron de desaseada, viciada o, cuando menos, inútil.

"¿Dónde se ha visto que en un ejercicio democrático auténtico, el que pudiera resultar castigado sea el más interesado en invitar a participar?", se preguntó María Marván, del instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México. El voto "se convirtió en un proceso de ratificación y no de revocación'', afirmó.

Para muchos académicos, el problema no era la consulta en sí, un derecho legítimo y positivo de cualquier democracia, sino cómo se ha utilizado y que se haya confundido a la ciudadanía con mensajes anónimos en redes sociales que advertían de problemas en las votaciones o consecuencias en la continuidad de los programas sociales si los electores no ratificaban al mandatario.

"En México el fraude está erradicado", aseguró Lorenzo Córdova, presidente del Instituto Nacional Electoral (INE). "Lo que sí hay son conductas fraudulentas de algunos malos ciudadanos, malos demócratas'', agregó.

La consulta avivó la disputa entre López Obrador y el INE que, al ver reducido su presupuesto, dijo que no tenía el dinero suficiente para llevarla a cabo. El caso llegó a la Suprema Corte, la cual ordenó efectuar el referendo, aunque al final se hizo con menos de la mitad de lo presupuestado.