"Salí del infierno", el crudo relato del argentino-israelí que compartió con Nahuel Gallo
Yaacob Eliahu Harary, de 72 años, pasó 490 días detenido en la cárcel El Rodeo I bajo el régimen chavista. Liberado esta semana, relató maltratos y medicación forzada. Su testimonio arroja nueva luz sobre las condiciones de detención que enfrenta el gendarme catamarqueño.

Un ruido extraño en plena madrugada despertó a Yaacob Eliahu Harary dentro de su celda en la prisión venezolana de El Rodeo I. Al abrir los ojos, el argentino-israelí de 72 años se encontró con una escena desesperante: su socio y compañero de cautiverio, Douglas Javier Ochoa, tenía el cuello cortado e intentaba suicidarse. Había perdido mucha sangre. Harary comenzó a gritar con desesperación para alertar a los guardias y logró que el hombre recibiera atención médica de urgencia. Tras una cirugía y varias transfusiones, Ochoa sobrevivió.

El episodio ocurrió apenas tres días antes de que Harary fuera liberado por el régimen chavista, tras pasar 490 días detenido sin contacto regular con su familia. La escena tuvo lugar en la misma cárcel donde continúa detenido el gendarme argentino Nahuel Agustín Gallo, arrestado en diciembre de 2024 y cuya situación sigue sin resolverse.

"Acabo de salir del infierno", fue la primera frase que Harary le dijo a su hijastra, Emma, en una de las primeras comunicaciones telefónicas tras recuperar la libertad. La mujer habló con el diario Clarín y reconstruyó parte del testimonio de su padrastro, quien hoy se encuentra en Tel Aviv.

Según relató, Harary describió un sistema de detención marcado por maltratos constantes, vejámenes y abusos, particularmente contra los presos venezolanos. También denunció el suministro de medicación psiquiátrica sin prescripción médica ni diagnóstico, utilizada como método de sedación y control.

Pero el calvario de Harary tuvo un capítulo inesperado al momento de su liberación: un encuentro cara a cara con Diosdado Cabello, número dos del régimen chavista y actual ministro del Poder Popular de Relaciones Interiores, Justicia y Paz. Fue el propio Cabello quien lo trasladó desde El Rodeo I hasta la sede donde se reúne la comunidad judía de Caracas.

Arquitecto de profesión, Harary es también un apasionado por la producción de alimentos. "Ama producir alimentos y trabajar con animales", contó Emma. Nacido en San Juan, vivió en distintos países como Panamá, Israel y Ecuador. En 2017 conoció en Panamá a Gloria, una mujer venezolana con quien formó pareja. Junto a ella y a sus dos hijos se mudó luego a Ecuador.

En 2024, Harary decidió emprender un proyecto productivo en Venezuela: una fábrica de quesos. Para eso se asoció con Douglas Javier Ochoa, un venezolano cercano a la familia. Durante más de un año planificaron el emprendimiento, compraron parcelas y animales. Sin embargo, por temor a viajar a Caracas debido a su ciudadanía israelí —en un país que rompió relaciones con Israel hace más de una década—, Harary optó por ingresar por Colombia y cruzar la frontera terrestre.

Ambos fueron detenidos el 9 de septiembre de 2024 por agentes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). Pasaron por El Helicoide y cuarteles del DGCIM antes de ser trasladados a El Rodeo I. El régimen los acusó de conspirar "para destruir la forma política republicana del Estado".

El infierno de El Rodeo I

"Me contó que fueron inhumanos. Lo trataron muy mal, pero nada se compara con el trato a los presos venezolanos", aseguró Emma. Según explicó, la diferencia de maltrato entre Harary y su socio era evidente.

A pesar de su delicado estado de salud y de haber sido sometido a múltiples operaciones, Harary recibió parte de su medicación. Sin embargo, denunció que a muchos detenidos les administraban psicofármacos sin necesidad médica. "Usan esas pastillas como sedantes", afirmó su hijastra.

Incluso, para evitar que su socio ingiriera más medicamentos, Harary llegó a darle sus propias pastillas para dormir. La familia cree que el uso indiscriminado de fármacos explica el estado de alteración de varios presos políticos.

Durante su detención, Harary también fue obligado a escuchar semanalmente el programa de Diosdado Cabello, además de emisiones oficiales y contenidos propagandísticos del régimen, una práctica habitual dentro del penal.

Familiares en las afueras de El Rodeo I

En ese contexto, pudo ver a Nahuel Gallo en buen estado de salud. Según trascendió, el gendarme argentino tiene permitido correr una vez por semana en la cancha de básquet del penal.

Liberación y llegada a Israel

Harary fue liberado en la madrugada del lunes junto a otros 33 presos políticos. Al salir, Cabello incluso le estrechó la mano. "Con el descaro de actuar como si nada hubiera pasado", relató Emma.

Tras una escala en Roma, Harary llegó a Tel Aviv, donde fue recibido oficialmente. El primer ministro Benjamín Netanyahu agradeció públicamente a distintos gobiernos y organismos internacionales por su intervención.

Yaacob Eliahu Harary en Israel

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel denunció que Harary estuvo recluido "en condiciones extremadamente duras, sin debido proceso legal ni acceso adecuado a tratamiento médico". Dado que Venezuela e Israel no mantienen relaciones diplomáticas, la asistencia se canalizó a través de la embajada israelí en Colombia y otros actores internacionales.

Mientras Harary intenta reconstruir su vida, la preocupación ahora se centra en quienes siguen detenidos en Venezuela, entre ellos el gendarme argentino Nahuel Gallo.