Israel avanza por tierra en el sur del Líbano y profundiza los ataques en Teherán y Beirut
Las tropas israelíes ingresaron a territorio libanés para crear un "anillo de seguridad" mientras se intensifican los bombardeos cruzados con Hezbolá. La ONU reporta al menos 30.000 desplazados en el Líbano en medio de un nuevo capítulo del conflicto.

La escalada del conflicto en Medio Oriente sumó este martes un nuevo y significativo capítulo: tropas de Israel ingresaron por tierra al sur del Líbano con el objetivo declarado de crear un anillo de seguridad que prevenga ataques contra ciudades fronterizas israelíes.

Fuerzas israelíes incursionaron en una zona fronteriza poco después de que el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ordenara a sus tropas "avanzar y tomar el control de posiciones estratégicas adicionales". La medida fue presentada como parte de una estrategia para impedir nuevos ataques desde territorio libanés.

Según una fuente militar libanesa que pidió anonimato a la agencia AFP, "tropas terrestres de Israel avanzaron desde las llanuras de Kfarkila y Khiam", áreas ubicadas junto a la frontera israelo-libanesa. La misma fuente expresó preocupación por "la pretensión israelí de establecer un amplio cinturón de seguridad en el sur de Líbano", una iniciativa que Katz ya había anticipado públicamente.

El propio ministro afirmó que el ejército israelí "avanzaría y tomaría el control" de posiciones estratégicas adicionales para prevenir ataques contra ciudades del norte de Israel. En la misma línea, Effie Defrin, portavoz del ejército israelí, sostuvo que el Mando Norte "ha seguido avanzando (...) y está creando una zona tapón, tal como prometimos, entre nuestros residentes y cualquier tipo de amenaza".

En paralelo, el ejército libanés anunció que se está retirando de sus posiciones en el sur del país, cerca de la frontera con Israel, en respuesta a la "escalada", con el objetivo de preservar la "seguridad" de sus tropas.

Bombardeos simultáneos en Teherán y Beirut

La ofensiva terrestre se produjo en simultáneo con una intensificación de los ataques aéreos. El ejército israelí informó que estaba llevando a cabo "ataques simultáneos en Teherán y Beirut" contra objetivos militares iraníes y contra el movimiento chií libanés Hezbolá.

En este marco, la cadena de televisión Al-Manar, afiliada al Hezbolá proiraní, denunció que sus oficinas en los suburbios del sur de Beirut fueron bombardeadas este martes por Israel. Los ataques se produjeron en una zona que ya había sido alcanzada el día anterior.

Asimismo, el ejército israelí instó nuevamente a los residentes de decenas de pueblos y aldeas del Líbano a evacuar en previsión de nuevos bombardeos. De acuerdo con la ONU, la guerra ya desplazó al menos a 30.000 personas en el Líbano, una cifra que refleja el impacto humanitario creciente del conflicto.

El rol de Hezbolá y el detonante de la escalada

El actual capítulo del conflicto se enmarca en una secuencia de acontecimientos que comenzó el sábado con los bombardeos de Estados Unidos e Israel a Irán. Dos días después, el lunes, Hezbolá, un partido-milicia proiraní con fuerte protagonismo político en el Líbano, se sumó formalmente a la confrontación.

El movimiento, apadrinado por Irán desde hace décadas, inició su participación lanzando cohetes y drones hacia Israel. Según declaró, lo hizo para vengar el asesinato del líder supremo iraní Alí Jamenei, ocurrido dos días antes.

Israel respondió rápidamente con bombardeos sobre los barrios del sur de Beirut y decenas de pueblos del sur del Líbano. Los ataques israelíes continuaron este martes, mientras que Hezbolá aseguró haber lanzado, en contrarréplica, drones y cohetes contra tres bases militares israelíes.

Antecedentes recientes y frágil tregua

La tensión actual se produce tras una guerra reciente entre Israel y Hezbolá que se intensificó entre septiembre y noviembre de 2024, en el contexto del conflicto en Gaza. En aquella oportunidad, el movimiento chiita afirmó actuar en solidaridad con los palestinos.

Una frágil tregua puso fin a esa contienda en noviembre de 2024. Sin embargo, desde entonces el ejército israelí mantuvo cinco posiciones que considera estratégicas en el sur del Líbano y continuó bombardeando cientos de objetivos de Hezbolá en el sur y el este del país.

El nuevo avance terrestre y los ataques simultáneos en Teherán y Beirut marcan una profundización del conflicto, con implicancias regionales evidentes.

La decisión del gobierno libanés

Frente a esta nueva escalada, el gobierno del Líbano adoptó una medida de alto impacto político: el lunes decidió prohibir la actividad militar de Hezbolá.

El presidente Joseph Aoun enfatizó este martes que se trata de una decisión "irreversible", en un intento por marcar una posición institucional en medio del recrudecimiento de las hostilidades.

Con la creación de una zona tapón en el sur del Líbano, bombardeos cruzados y desplazamientos masivos de civiles, el conflicto en Medio Oriente entra en una fase de mayor complejidad, con actores estatales y no estatales involucrados en un escenario que continúa evolucionando con rapidez.