Chile vota

Se elige al sucesor de Sebastián Piñera: los partidos tradicionales pierden influencia

Los chilenos eligen este domingo al sucesor del presidente Sebastián Piñera. Se espera escasa participación en la primera vuelta electoral, en la que compiten siete candidatos. Los indecisos representan el 40 por ciento.

21 Noviembre de 2021 07.48

Chile concurre a las urnas este domingo para elegir a senadores, diputados, autoridades locales y al próximo inquilino de La Moneda en una primera vuelta que muestra ?según las encuestas? una disputa cerrada por el primer lugar entre dos candidatos ubicados en las antípodas ideológicas: Gabriel Boric, aupado por una izquierda cercana a la Convención Constituyente que prepara la próxima Carta Magna del país y José Antonio Kast,  abanderado de la extrema derecha condescendiente con quienes cometieron violaciones a los derechos humanos durante la dictadura de Augusto Pinochet Ugarte (1973-1990).

Está en juego, por lo tanto, el futuro del país, que depende de manera directa de las boletas que depositen quienes decidan ir a votar en esta jornada.

Cabe recordar que el país trasandino adoptó en 2011 el voto voluntario y la inscripción automática en el padrón electoral.


Poco más de 14,9 millones de ciudadanos mayores de 18 años y sin condena a una pena superior a tres años de prisión están habilitados para sufragar en el territorio nacional; otros 71 mil podrán ejercer el derecho a elegir en el exterior, informó el Servicio Electoral de Chile (Servel).

La celebración de la democracia se desarrolla en un escenario político y social que se vio sacudido con brutalidad en octubre de 2019 cuando el alza desmedida de la tarifa del sistema de transporte público de Santiago provocó un estallido popular en las calles de todas las regiones del país y sacó a la superficie luz las profundas desigualdades estructurales que caracterizan a la sociedad chilena desde el principio de su historia.

Nadie duda de que se trata de comicios "difíciles" por todo lo que está en juego sobre la mesa electoral; especialmente la Convención, en plenas deliberaciones con el compromiso de acordar el texto de una nueva Ley Fundamental para reemplazar la Constitución Política de la República, promulgada en 1980 durante la dictadura cívico-militar encabezada por Pinochet. El texto que surja deberá someterse a referéndum en algún momento del año que viene o de 2023.

Será este uno de los desafío difíciles que le esperan en el camino a quien suceda a Sebastián Piñera en La Moneda para el periodo 2022-2026.

Además, todo hace presagiar una ruptura del sistema de partidos tradicionales que determinó el pulso de la sociedad chilena desde la restauración de la democracia en 1989.

Más allá de elegir al sucesor de Sebastián Piñera, los chilenos también votarán este domingo para renovar de manera total la Cámara de Diputados (115 escaños) y 27 de los 50 senadores. En el Parlamento, donde los partidos tradicionales se agrupaban hasta ahora en dos bancadas dominantes se espera esta vez un fraccionamiento significativo de representatividad. Esta probabilidad alta supone que en la próxima composición del Legislativo habría representantes de casi todo el arco político, desde la extrema derecha, encarnada en José Antonio Kast, hasta la izquierda liderada por Gabriel Boric.

De extremo a extremo

Siete candidatos compiten este domingo para reemplazar a Sebastián Piñera en La Moneda.

Sebastián Sichel es el abanderado del oficialismo y lidera la coalición conservadora Chile Podemos Más, mientras que Yasna Provoste ?del Partido Demócrata Cristiano? será la candidata del Nuevo Pacto Social.

Ambos representan la continuidad del sistema de partidos que ha regido la política chilena hasta el momento; si bien arrancaron con ventaja liderando los sondeos, cayeron gradualmente a un tercer y cuarto lugar. De confirmarse la tendencia, quedarán fuera de competir en el balotaje.

Kast y Boric, en los extremos del espectro ideológico, son quienes aparecen en los sondeos de las últimas semanas como vencedores en el primer turno electoral de hoy. Por lo tanto, se enfrentarían el 19 de diciembre próximo en segunda vuelta.

No obstante, pese a que las encuestas avizoran una segunda vuelta entre los postulantes de los extremos del arco ideológico, el escenario político absolutamente abierto y plagado de incógnitas reserva lugar para la sorpresa y el batacazo. Un botón de muestra de la incertidumbre reinante: más del 40 por ciento del electorado potencial se manifestó indeciso hasta última hora y la participación en la compulsa quedaría lejos de la mitad del padrón.

También hay que ver si el flojo desempeño del aspirante de extrema derecha en el último debate presidencial puede pasarle factura en las urnas este domingo y si las recientes acusaciones por acoso sexual contra el postulante de izquierda pueden dañar sus chances de ocupar el primero o el segundo lugar del podio en la competencia electoral de la fecha.