Estados Unidos atraviesa un domingo crítico bajo el impacto de la tormenta invernal Fern, un potente frente de aire ártico que provocó temperaturas extremas, severas complicaciones en los servicios básicos y un creciente número de víctimas fatales. Las autoridades confirmaron este mediodía que ascendió a seis la cifra de personas fallecidas como consecuencia directa de las condiciones climáticas adversas, mientras amplias zonas del país permanecen sin energía eléctrica. Sobre el final del domingo, se sumaron otros casos y la cifra llega a nueve.
Los equipos de emergencia trabajan a contrarreloj para asistir a la población afectada y restablecer servicios esenciales en un contexto marcado por heladas intensas, rutas congeladas y dificultades logísticas en vastas regiones del territorio estadounidense.
En la ciudad de Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani informó que cinco personas murieron durante el fin de semana. Si bien aún se aguardan los resultados de las autopsias para determinar con precisión las causas de los decesos, el mandatario remarcó que las muertes están vinculadas al impacto del frío extremo sobre los sectores más expuestos de la población.
"Es un recordatorio poderoso del peligro del frío extremo para nuestros vecinos más vulnerables, especialmente aquellos en situación de calle", sostuvo Mamdani en declaraciones públicas, al tiempo que pidió reforzar las políticas de asistencia y los dispositivos de emergencia durante el avance del fenómeno climático.
La situación no se limita al noreste del país. En el sur de Estados Unidos, el alcalde de Austin, Texas, Kirk Watson, confirmó la primera muerte registrada en su jurisdicción a raíz de la tormenta. En ese marco, el funcionario instó a la población a no bajar la guardia y a respetar las recomendaciones oficiales.
"Todavía nos espera un clima muy, muy frío; es vital permanecer en interiores aunque sintamos que lo peor de la noche ya pasó", advirtió Watson, subrayando que las temperaturas extremas continuarán representando un riesgo durante las próximas horas.
Colapso energético en el sur
Además del saldo humano, la tormenta Fern provocó un impacto masivo en la infraestructura eléctrica del país. De acuerdo con el portal especializado Poweroutage.us, 1.018.447 usuarios permanecen sin suministro eléctrico en distintos estados, una situación que agrava el riesgo sanitario en un contexto de frío intenso.
El estado de Tennessee se posiciona como el epicentro del colapso energético, con alrededor de 306.000 usuarios afectados. Le siguen Mississippi, donde se registran 175.000 hogares sin luz, y Louisiana, con 145.000 usuarios a oscuras. En muchas de estas regiones, la falta de electricidad implica la imposibilidad de calefaccionar viviendas y conservar alimentos, lo que incrementa la vulnerabilidad de la población.
Las compañías eléctricas advirtieron que la restitución del servicio podría demorar varios días, especialmente en zonas rurales, donde el acceso se ve obstaculizado por caminos congelados y condiciones meteorológicas extremas. En paralelo, las autoridades locales y estatales habilitaron refugios con calefacción en gimnasios, escuelas y centros comunitarios, con el objetivo de ofrecer un espacio seguro a quienes no cuentan con condiciones adecuadas para enfrentar las bajas temperaturas.
El avance de la tormenta Fern mantiene en alerta a los servicios de emergencia, que temen que el número de víctimas fatales pueda seguir aumentando durante la próxima madrugada, si persisten las condiciones climáticas adversas y los cortes de energía.
Mientras tanto, las autoridades reiteraron el pedido a la población de evitar desplazamientos innecesarios, permanecer en interiores y mantenerse informada a través de los canales oficiales. El fenómeno vuelve a poner en evidencia la fragilidad de los sistemas urbanos y energéticos frente a eventos climáticos extremos, cuya frecuencia e intensidad generan creciente preocupación.