Trump convoca a una Cumbre Global por el control de los minerales
Con el objetivo de quebrar el monopolio de Beijing, la Casa Blanca reúne a sus aliados para consolidar la Pax Silica y asegurar el suministro de insumos clave para la defensa y la tecnología.

Desde Washington, el escenario geopolítico se prepara para un movimiento de piezas sin precedentes. El próximo 4 de febrero, la administración liderada por Donald Trump ejecutará su paso más agresivo para aplacar el dominio que ejerce China sobre los minerales críticos, un recurso que se ha transformado en el insumo básico y esencial para el desarrollo económico del siglo XXI.

La cita tendrá lugar en el edificio Truman del Departamento de Estado, donde el secretario de Estado, Marco Rubio, ha convocado a la Cumbre Ministerial de Minerales Críticos. La apertura de este encuentro multilateral estará a cargo del vicepresidente JD. Vance, marcando la relevancia institucional que la Casa Blanca otorga a la contienda por el control de las materias primas estratégicas.

La urgencia de Washington responde a una realidad técnica ineludible: los minerales críticos son indispensables para la fabricación de una vasta gama de productos que sostienen la economía y la seguridad global. Beijing controla actualmente este mercado con una amplitud que Estados Unidos pretende neutralizar. Estos recursos son vitales para producir:

  • Defensa y armamento: aviones, submarinos, helicópteros, misiles, lanchas y armas.
  • Alta tecnología: chips, semiconductores, satélites, celulares y hardware.
  • Infraestructura: turbinas, usinas, automóviles y caños.

Ante este panorama, el Departamento de Comercio publicó un informe técnico de 50 páginas con 61 recomendaciones y 24 metas, titulado A Federal Strategy to Ensure Secure and Reliable Supplies of Critical Minerals. Este documento, sumado a una investigación bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial, concluyó que la dependencia externa en el procesamiento de tierras raras es una amenaza directa a la seguridad nacional de los Estados Unidos.

La Pax Silica y la Asociación para la Seguridad de los Minerales (MSP)

Para articular esta contraofensiva, Estados Unidos ha creado la Asociación para la Seguridad de los Minerales (MSP), una alianza que integra a naciones como Argentina, Canadá, Alemania, Francia, Reino Unido, Japón, Corea del Sur, Congo, Filipinas y Ecuador, entre otros. El objetivo estratégico es asegurar las cadenas de suministro de minerales como el litio y el cobalto, apoyándose en una red de más de 30 instituciones financieras, incluyendo el EXIM Bank y la Corporación Financiera de Desarrollo (DFC).

En paralelo, se promueve la Pax Silica, un acuerdo multilateral que busca blindar la cadena de suministros y reducir la dependencia comercial con China. Esta iniciativa se asienta sobre tres ejes fundamentales:

  1. Independencia: acceso a minerales críticos sin interferencia de Beijing.
  2. Soberanía en semiconductores: diseño y fabricación en países socios.
  3. Seguridad de datos: infraestructura sin componentes de empresas chinas como Huawei o ZTE.

América Latina y el ajuste geopolítico

La presencia en la cumbre de cancilleres como Pablo Quirno (Argentina), Fernando Aramayo (Bolivia) y Rubén Ramírez (Paraguay) no es casual. La administración republicana ha establecido el concepto de Corolario Trump a la Doctrina Monroe, buscando restringir a jugadores extraterritoriales en América Latina.

La Casa Blanca ya ha sondeado a estos países para que firmen Memorandos de Entendimiento que den prioridad a los capitales americanos sobre los chinos. A cambio, Washington ofrece acceso a fondos de la CHIPS Act e inversiones directas. Como advirtió Marco Rubio, Estados Unidos no permitirá depender de ningún país para sus suministros básicos, una postura que quedó clara tras el Foro de Davos, donde incluso se mencionó a Groenlandia y Ucrania como puntos críticos de esta nueva soberanía de recursos.