Trump endurece el ultimátum a Irán y amenaza con "eliminar al país en una noche"
A horas de que venza el plazo fijado por Washington, el presidente norteamericano elevó al máximo la presión sobre Teherán con una amenaza directa sobre su infraestructura y sobre la continuidad del conflicto. En paralelo, mediadores internacionales intentan cerrar un acuerdo en dos fases, mientras Irán insiste en un cese definitivo de la guerra.

En plena cuenta regresiva, cuando restan apenas horas para que expire el ultimátum de Estados Unidos a Irán, el presidente Donald Trump lanzó una de sus advertencias más duras al afirmar que, si no se alcanza un cese del fuego antes de las 8 de la noche de Washington (21 de Argentina), "todo Irán podría ser eliminado en una noche", e incluso remarcó que "podría ser la de mañana".

La declaración fue realizada durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, donde Trump apareció acompañado por el secretario de Guerra Pete Hegseth, el jefe de la CIA John Ratcliffe y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine.

Desde ese escenario, el mandatario volvió a emplazar a Teherán para que acepte el acuerdo que se negocia en estas horas a través de Pakistán, Egipto y Turquía, países que ofician como mediadores en un contexto de máxima tensión diplomática.

La propuesta de tregua de 45 días

Según trascendió, las partes discuten un acuerdo en dos fases. La primera contempla un posible alto el fuego de 45 días, período durante el cual se buscaría negociar el fin permanente de la guerra. Ese plazo, incluso, podría extenderse si fuera necesario más tiempo para cerrar los puntos centrales.

La segunda fase apunta directamente a un acuerdo definitivo para poner fin al conflicto. Entre los objetivos prioritarios de los mediadores aparecen dos asuntos centrales:

  • La reapertura total del Estrecho de Ormuz
  • Una salida para el uranio altamente enriquecido de Irán
  • Su eventual retiro del país
  • O su dilución como parte del acuerdo final

Además, se trabaja sobre garantías para que la tregua no sea temporal y evitar que la guerra se reanude una vez vencido el primer plazo.

Irán rechaza una tregua temporal

Pese a la presión de Washington, Irán transmitió a través de Pakistán un documento de 10 puntos en el que plantea condiciones muy diferentes.

La propuesta iraní exige el cese definitivo de la guerra, un protocolo de paso seguro por el Estrecho de Ormuz, el levantamiento de sanciones y el rechazo a cualquier tregua temporal. Desde Teherán también dejaron en claro que no negociarán bajo amenazas.

El portavoz del Ministerio de Exteriores, Ismail Bagaei, sostuvo que "la negociación no es en absoluto compatible con ultimátums, crímenes o amenazas de cometer crímenes de guerra", reafirmando la negativa iraní a aceptar una pausa transitoria en las hostilidades.

La amenaza sobre puentes y centrales energéticas

Trump endureció aún más su postura al detallar que Estados Unidos tiene un plan para destruir todos los puentes y plantas de energía de Irán en un lapso de cuatro horas si no hay acuerdo.

Según describió, la operación implicaría que cada puente iraní sería destruido, además que todas las centrales eléctricas quedarían fuera de servicio, lo que sería demolido por completo antes de la medianoche.

El mandatario incluso utilizó la expresión "edad de piedra" para describir el escenario que enfrentaría Irán después de un ataque de esa magnitud. En paralelo, expertos en derechos humanos y juristas internacionales advirtieron que la destrucción deliberada de infraestructura civil constituye un crimen de guerra, una preocupación que también fue reflejada por el Comité Internacional de la Cruz Roja.

El rescate de pilotos y el frente militar

Durante la misma presentación, Trump dedicó un tramo importante a describir el rescate de pilotos estadounidenses heridos y escondidos en Irán después de que su caza fuera derribado.

Detalló que la misión involucró:

  • 155 aviones
  • Cientos de personas
  • Un amplio operativo de engaño coordinado por la CIA
  • La destrucción de dos aviones de transporte atrapados en la arena

También reveló que el avión derribado era un F-15E de la Fuerza Aérea de EE.UU., alcanzado por un único misil lanzado desde el hombro.

Trump admitió además que hubo resistencias dentro del ámbito militar respecto de la conveniencia del rescate, aunque señaló que tanto el general Dan Caine como Pete Hegseth respaldaron la operación.