Trump presiona a Irán para que negocie: "El próximo ataque será mucho peor"
El presidente estadounidense aseguró que una flota militar "mucho mayor" avanza hacia Medio Oriente y advirtió que un nuevo ataque sería "peor", mientras crece la preocupación internacional por una posible escalada del conflicto.

En un nuevo capítulo de creciente tensión internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una dura advertencia contra Irán con el objetivo de presionar a Teherán para que acepte negociar un acuerdo con Washington. A través de un mensaje difundido en su red social Truth Social, el mandatario afirmó que una poderosa flota militar estadounidense se dirige hacia la región y advirtió que, de no alcanzarse un entendimiento, "el próximo ataque será mucho peor".

Según indicó Trump, se trata de una armada de mayor envergadura que la enviada anteriormente a Venezuela, encabezada por el portaaviones USS Abraham Lincoln, uno de los buques insignia de la Marina estadounidense. En ese contexto, aseguró que la flota se encuentra "lista, dispuesta y capacitada para cumplir su misión con rapidez, con violencia si es necesario", en una declaración que elevó de inmediato el nivel de alarma diplomática y militar.

En el mismo mensaje, el presidente estadounidense instó al gobierno iraní a sentarse a negociar un acuerdo "justo y equitativo", que excluya el desarrollo de armas nucleares y que, según sostuvo, beneficie a todas las partes involucradas. "¡El tiempo se acaba, es realmente esencial! Como le dije a Irán una vez: ¡lleguen a un trato! No lo hicieron y hubo la 'Operación Martillo de Medianoche', una destrucción masiva de Irán. El próximo ataque será mucho peor", escribió Trump, en una de sus declaraciones más contundentes desde que se reavivó el conflicto.

El anuncio se produjo un día después de que el mandatario confirmara públicamente el envío de la flota a Medio Oriente y afirmara que Teherán estaría dispuesto a dialogar. "Llamaron en numerosas ocasiones. Quieren hablar", señaló en declaraciones al portal de noticias Axios, aunque sin ofrecer mayores precisiones sobre eventuales contactos diplomáticos.

Trump viene intensificando su retórica contra Irán en las últimas semanas, en el marco de la represión de las protestas masivas que sacuden al país desde finales de diciembre. De acuerdo con el sitio opositor Iran International, la represión habría provocado 36.500 muertos, una cifra que generó fuertes condenas internacionales y profundizó el enfrentamiento entre Washington y Teherán.

En este escenario, el Pentágono confirmó que el grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln ya arribó a Medio Oriente, incrementando de forma significativa la capacidad militar estadounidense en la región. Desde el Comando Central de la Fuerza Aérea de Estados Unidos informaron que los ejercicios en curso buscan demostrar la capacidad de "desplegar, dispersar y sostener el poder aéreo de combate" en una zona considerada estratégica.

Las protestas en Irán comenzaron impulsadas por la crítica situación económica, pero rápidamente se transformaron en un movimiento de rechazo al régimen islámico, con manifestaciones masivas y sostenidas a partir del 8 de enero. En ese contexto, Trump había advertido que Estados Unidos intervendría militarmente si continuaban las ejecuciones de manifestantes e incluso alentó a la población iraní a tomar el control de instituciones estatales, al afirmar que "la ayuda está en camino". Sin embargo, a comienzos de este mes dio marcha atrás y no ordenó ataques, tras asegurar que Teherán había detenido más de 800 ejecuciones bajo presión internacional.

La respuesta de Irán

Desde Teherán, las reacciones no tardaron en llegar. Un alto mando de los Guardianes de la Revolución advirtió que Irán considerará "hostiles" a los países vecinos si su territorio, espacio aéreo o aguas son utilizados para lanzar ataques contra la República Islámica. "Los países vecinos son nuestros amigos, pero si su suelo, su espacio aéreo o sus aguas se utilizan contra Irán, serán considerados hostiles", declaró a la agencia Fars Mohamad Akbarzadeh, integrante de la cúpula naval de la fuerza de élite iraní.

En contraste con ese tono, el presidente iraní Masud Pezeshkian adoptó una postura más conciliadora y aseguró que su país está dispuesto a respaldar cualquier proceso que conduzca a la paz y evite una guerra. En una conversación telefónica con el príncipe heredero saudita, Mohammed bin Salman, afirmó que Irán está abierto al diálogo "dentro del marco de las leyes internacionales y con pleno respeto a los derechos de la nación", según informó la oficina presidencial iraní.