Un terremoto de magnitud 5,7 sacudió el centro de Japón y dejó al menos 23 heridos
El movimiento tuvo epicentro en la prefectura de Shizuoka y provocó daños en comercios, evacuaciones y demoras en los trenes bala. Las autoridades registraron réplicas, mientras que la compañía eléctrica de Chubu descartó anomalías en la central nuclear de Hamaoka.

Un terremoto de magnitud 5,7 sacudió el centro de Japón durante la madrugada de este domingo y dejó al menos 23 personas heridas, además de causar daños materiales y alterar la actividad cotidiana en distintas zonas afectadas. El movimiento sísmico provocó que numerosos habitantes salieran de los edificios, mientras se reportaban destrozos en comercios y complicaciones en el transporte ferroviario.

Según los reportes oficiales, el temblor se produjo a la 1:04, con epicentro en la prefectura de Shizuoka, a unos 40 kilómetros de profundidad. Tras el movimiento principal, se registraron réplicas de menor intensidad, que mantuvieron la atención sobre la actividad sísmica en la región.

La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) informó que el sismo alcanzó una magnitud de 5,7. Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) reportó una magnitud de 5,5. Ambas mediciones dieron cuenta de un movimiento que afectó especialmente al centro del territorio japonés y generó consecuencias tanto en la infraestructura como en la movilidad de la población.

El balance inicial de las autoridades indicó que al menos 23 personas resultaron heridas. Entre los afectados hubo personas que sufrieron caídas mientras intentaban evacuar los edificios, en particular al descender por las escaleras durante el temblor.

Las prefecturas más afectadas y el nivel de intensidad

El movimiento se sintió principalmente en las prefecturas de Aichi, Nagano, Gifu y Shizuoka, donde alcanzó el nivel 5 de la escala sísmica japonesa. Este sistema de medición cuenta con siete niveles y permite registrar la intensidad con la que un terremoto es percibido y afecta las distintas áreas.

La prefectura de Shizuoka, donde se ubicó el epicentro, concentró parte de las consecuencias del movimiento. Sin embargo, el temblor también se extendió hacia otras zonas del centro japonés, con reportes de daños y alteraciones en la actividad cotidiana.

La intensidad registrada en las cuatro prefecturas afectadas estuvo acompañada por evacuaciones preventivas y escenas de destrozos en espacios comerciales. Numerosos habitantes abandonaron los edificios ante el movimiento, mientras que las autoridades y los servicios correspondientes comenzaron a evaluar las consecuencias.

La información difundida por la Agencia Noticias Argentinas consignó que el sismo provocó daños en distintos puntos de la región. Los reportes iniciales incluyeron personas heridas, objetos caídos y complicaciones derivadas de la evacuación de inmuebles.

Vidrios rotos, escaparates destruidos y libros caídos

Las imágenes difundidas por la televisión local permitieron observar parte de los daños ocasionados por el terremoto. En las calles se registraron escaparates destruidos y vidrios esparcidos, mientras que en una librería cientos de libros terminaron caídos de sus estanterías como consecuencia del movimiento.

Las escenas mostraron el impacto del temblor sobre comercios y espacios interiores, donde los objetos se desplazaron o cayeron durante la sacudida. Los daños materiales se sumaron al balance de personas heridas, que alcanzó al menos 23 afectados.

Entre quienes resultaron lesionados hubo personas que se cayeron por las escaleras mientras intentaban evacuar. El episodio reflejó las dificultades que puede generar un movimiento sísmico cuando los habitantes buscan salir rápidamente de los edificios.

La evacuación de numerosos inmuebles fue una de las respuestas inmediatas al temblor. Los habitantes abandonaron las construcciones ante la intensidad percibida, mientras las réplicas de menor magnitud continuaron después del movimiento principal.

Demoras en los trenes bala y controles de seguridad

El terremoto también provocó complicaciones en el sistema ferroviario japonés. Algunos servicios locales fueron afectados y los trenes bala Shinkansen comenzaron a circular a menor velocidad, como parte de las medidas adoptadas tras el movimiento.

Los recorridos entre las estaciones de Shizuoka y Gifu-Hashima registraron demoras debido a controles de seguridad. Las revisiones se realizaron luego del sismo para evaluar las condiciones de circulación y garantizar la seguridad de los servicios ferroviarios.

La reducción de velocidad de los trenes bala y las demoras en distintos tramos alteraron el funcionamiento del transporte en una región que había sido afectada por el movimiento sísmico. Los controles de seguridad formaron parte de las acciones posteriores al terremoto, mientras se verificaban las condiciones de la infraestructura.

Las afectaciones ferroviarias se sumaron a los daños en comercios y a las evacuaciones de edificios. De esta manera, el sismo tuvo consecuencias que se extendieron más allá de los lugares cercanos al epicentro y alcanzaron distintos aspectos de la actividad cotidiana.

Sin anomalías en la central nuclear de Hamaoka

En medio de los reportes por el terremoto, la compañía eléctrica de Chubu informó que no detectó anomalías en la central nuclear de Hamaoka, ubicada en la prefectura de Shizuoka.

La instalación se encuentra a unos 200 kilómetros al suroeste de Tokio. La comunicación de la empresa indicó que, tras el movimiento sísmico, no se registraron anomalías en la central.

El reporte se conoció mientras continuaban las evaluaciones sobre los daños ocasionados por el terremoto y las consecuencias en las zonas afectadas. La información sobre la central nuclear formó parte de los datos oficiales difundidos después del movimiento.