Volcán La Palma: brota un nuevo río de lava y amenaza con destruir todo a su paso

El cono volcánico volvió a colapsar y encendió las alarmas entre los habitantes de la isla española.

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10 Octubre de 2021 08.14

Un nuevo flujo de lava brotó este sábado del volcán en la isla española de La Palma y volvió a encender el temor ante la amenaza de que el daño sea aun mayor al actual, con más de mil construcciones que han sido gravemente afectadas.

El colapso parcial del cono volcánico durante la noche dio a luz a una nueva corriente de lava que comenzó a seguir un camino similar por la cresta Cumbre Vieja hacia la costa occidental de la isla, hasta el mar.

Las autoridades dijeron que el nuevo río de lava se encuentra dentro del área que fue evacuada apresuradamente después de la erupción del 19 de septiembre, cuando 6.000 residentes se vieron obligados a huir de sus hogares y granjas.

Un rio de lava en el volcán de la isla La Palma, en España. Foto: AFP

Un rio de lava en el volcán de la isla La Palma, en España. Foto: AFP

La Policía permitió a los residentes cuyas casas ahora podrían estar en peligro hacer viajes para salvar lo que pudieran. Los camiones ingresaron vacíos a la zona de exclusión y regresaron con colchones, muebles y otras pertenencias.

El funcionario de rescate Miguel Ángel Morcuende dijo que los expertos estaban observando de cerca el delta de nueva roca que se estaba formando frente a la costa de la isla desde que el principal río de lava llegó al mar la semana pasada. Dijo que algunas partes podrían colapsar, provocando explosiones y grandes olas, pero que eso no representaría peligro porque la zona inmediata ya fue evacuada.

A pesar del nuevo colapso, el aeropuerto de La Palma volvió a operar después de estar cerrado durante varios días debido a la ceniza volcánica.

La Palma, hogar de unas 85.000 personas, es parte de las Islas Canarias de España, un archipiélago volcánico al noroeste de la costa de África.

Los daños hasta el momento


Hasta ahora, el volcán Cumbre Vieja arrasó con casi mil casas y dañó a unas 150 más, en mayor o menor medida, según el relevamiento del satélite europeo Copernicus. Todos los habitantes de la isla, sin embargo, se sienten amenazados.

La erupción del volcán madura pero no pierde explosividad. Desde que la lava llegó al mar, la calidad del aire empeora y cada vez son más las localidades que podrían ser evacuadas. Según el Instituto Volcanológico de Canarias, la erupción podría durar dos meses más.