Catamarca promulgó la Ley 5948 y apuesta al plástico reciclado en los envases
La nueva norma establece porcentajes mínimos de material reciclado en los envases plásticos que se comercialicen en la provincia e incorpora incentivos para fortalecer la recolección, el reciclado y la producción local. También reconoce a trabajadores y cooperativas de reciclaje como actores esenciales de la economía circular.

La Provincia promulgó la Ley N.º 5948 de "Fomento del uso de plástico reciclado en envases que se comercializan en la Provincia de Catamarca", una iniciativa presentada por Gustavo Aguirre durante su mandato como diputado provincial y que ahora establece un nuevo marco para promover el uso de materiales reciclados en los envases plásticos.

La normativa fija como regla general que los envases plásticos introducidos por primera vez en el mercado provincial deberán contener al menos un 25% de material reciclado. La disposición alcanza a envases de origen provincial, nacional o importado, con especial atención al PET.

Sin embargo, el esquema previsto por la ley no se limita a establecer una exigencia mínima. También incorpora incentivos diferenciales vinculados con el origen de los residuos, el lugar donde se realiza el proceso de reciclado y las distintas etapas de producción.

En particular, el porcentaje mínimo se reduce cuando los residuos utilizados son recolectados en Catamarca, cuando el reciclado se realiza en plantas radicadas en la provincia o cuando la fabricación de los envases, el envasado o la elaboración de los productos se desarrollan localmente.

Gustavo Aguirre

Del residuo a la materia prima y al trabajo

La iniciativa plantea una relación directa entre la agenda ambiental y las posibilidades de desarrollo productivo de la provincia. En ese sentido, Gustavo Aguirre explicó que el origen de la propuesta estuvo en una idea central: los residuos pueden transformarse en materia prima, trabajo e inversión.

"Esta ley fue gestada a partir de una idea simple: lo que hoy desechamos puede convertirse en materia prima, trabajo e inversión. Catamarca no tiene por qué elegir entre cuidar el ambiente y producir; puede usar la agenda ambiental para crear desarrollo", expresó Aguirre.

La norma busca, de esta manera, que el reciclado no sea abordado únicamente como una cuestión relacionada con la disposición de residuos, sino también como una oportunidad para fortalecer actividades productivas dentro de Catamarca.

Los incentivos contemplados apuntan precisamente a generar condiciones para que diferentes etapas de la cadena vinculada con el plástico reciclado puedan desarrollarse en territorio provincial.

PET, reciclado mecánico y químico

La Ley 5948 contempla los envases plásticos de origen provincial, nacional o importado, con especial atención al PET. Además, habilita procesos de reciclado tanto mecánico como químico, siempre que se cumplan determinadas condiciones.

Para que estos procesos sean admitidos, deberá existir viabilidad técnica, aptitud sanitaria y trazabilidad, de acuerdo con los estándares establecidos por los organismos nacionales competentes. La incorporación de estos criterios busca establecer condiciones para que el material reciclado utilizado en los envases pueda ser identificado y sometido a procesos que respondan a las exigencias técnicas y sanitarias correspondientes.

La trazabilidad adquiere así un lugar dentro de la norma, al igual que la certificación del origen y del procesamiento de los materiales.

Trabajadores y cooperativas, actores esenciales

Uno de los componentes destacados de la legislación es el reconocimiento de trabajadores, organizaciones y cooperativas de reciclaje como actores esenciales de la economía circular.

La norma establece que deberá promoverse su participación, formalización y el desarrollo de condiciones dignas de trabajo. De este modo, el circuito del reciclado no queda limitado a las empresas que producen o utilizan envases, sino que incorpora a quienes participan de las tareas de recolección y reciclaje como parte fundamental del esquema.

La ley también prevé la creación de un registro provincial, además de certificaciones de origen y procesamiento. A estos instrumentos se suman mecanismos de fiscalización, educación ambiental y participación ciudadana.

La combinación de estos elementos busca establecer un marco que abarque diferentes dimensiones de la actividad: desde la recuperación de los residuos hasta su procesamiento, la utilización del material reciclado y la elaboración de nuevos envases o productos.

Una experiencia provincial frente al debate nacional

Aguirre destacó que la legislación posiciona a Catamarca frente a una discusión que, según señaló, todavía permanece abierta en el ámbito nacional.

"Catamarca se anticipa a una discusión que el país todavía debe resolver y aporta una experiencia federal concreta", afirmó. De acuerdo con lo señalado por el autor de la iniciativa, Argentina continúa sin una ley general vigente que establezca contenido reciclado mínimo para envases plásticos, aunque existen tres proyectos legislativos en ese sentido.

Aguirre también marcó una diferencia con otras jurisdicciones. Según indicó, la Unión Europea y casi todos los países de la región ya avanzaron con exigencias, metas, mecanismos de trazabilidad y obligaciones vinculadas con los envases y productos plásticos.

En ese contexto, la Ley 5948 representa, según la perspectiva expresada por su impulsor, una experiencia provincial que busca establecer reglas para el uso de material reciclado y, al mismo tiempo, generar incentivos para que una mayor parte del proceso pueda desarrollarse localmente.

Una transición con doce meses de adecuación

La norma no plantea, según Aguirre, una confrontación con la actividad industrial. Por el contrario, el autor de la iniciativa remarcó que se trata de una regla de transición acompañada por incentivos.

"No es una ley contra la industria: es una regla de transición con incentivos para producir mejor y agregar valor en Catamarca", señaló. En ese sentido, la legislación contempla un período de doce meses de adecuación sin sanciones, con una excepción para los casos de falsedad u obstrucción. Además, dispone asistencia técnica para acompañar el proceso.

La previsión de un período de adaptación busca permitir que los distintos actores alcanzados por la norma puedan adecuarse a sus disposiciones antes de la aplicación de sanciones, mientras se mantiene la posibilidad de actuar ante situaciones de falsedad u obstrucción.

El desafío de la reglamentación

El próximo paso estará en manos del Poder Ejecutivo provincial. La ley establece que el Ejecutivo dispone de noventa días desde la publicación para reglamentarla. Para ese proceso, Aguirre propuso una participación amplia de los sectores involucrados en la cadena de reciclaje, producción y conocimiento técnico.

El planteo contempla incorporar a:

  • Municipios.
  • Cooperativas.
  • Trabajadores recicladores.
  • Pymes.
  • Industria.
  • Universidades.
  • Organismos técnicos y sanitarios.

La reglamentación será, de este modo, una instancia destinada a definir la implementación del nuevo marco establecido por la Ley 5948, con la participación de los distintos sectores mencionados por el impulsor de la iniciativa.

La promulgación de la norma abre así una nueva etapa para Catamarca en materia de plástico reciclado, economía circular y producción local. El eje está puesto en establecer porcentajes mínimos de material reciclado, pero también en generar incentivos para que la recolección, el procesamiento y distintas etapas de producción puedan desarrollarse dentro de la provincia.

La propuesta combina, en un mismo esquema, preservación ambiental, trabajo, inversión y valor agregado local, mientras reconoce el papel de trabajadores y cooperativas y establece mecanismos de registro, certificación, fiscalización, educación ambiental y participación ciudadana. El desafío inmediato será avanzar con su reglamentación dentro del plazo previsto y transformar los principios establecidos por la Ley 5948 en mecanismos concretos de aplicación.