Duelo de poder: Villarruel reaparece para sesionar en plena interna
A través de dos decretos de presidencia, la vicepresidenta convocó al debate del proyecto de Modernización Laboral, rompiendo meses de silencio y bajo perfil público.

En un movimiento que redefine el equilibrio de fuerzas dentro del Poder Ejecutivo, la vicepresidenta de la Nación y titular de la Cámara alta, Victoria Villarruel, ha vuelto a ejercer sus facultades institucionales con una decisión de alto impacto político. Mediante la firma de dos decretos de presidencia, Villarruel formalizó este martes su reaparición en la escena pública, marcando lo que representa una de sus primeras intervenciones de peso en lo que va del año. 

Esta medida se produce tras un prolongado periodo de bajo perfil que la vicepresidenta mantuvo durante los últimos meses, en un marco de notorias tensiones políticas con el presidente Javier Milei.

Los documentos oficiales, registrados bajo los números DPP-1/26 y DPP-2/26 y fechados el 4 de febrero de 2026, ponen fin a las especulaciones sobre el alcance real de su influencia en el Gobierno. Con su rúbrica, acompañada por la del secretario parlamentario y el sello oficial del Senado de la Nación, Villarruel no solo cumple con una función protocolar, sino que asume el liderazgo del recinto para dar curso a las reformas estructurales que demanda el programa libertario.

Cronograma de sesiones y modernización laboral

La convocatoria de la vicepresidenta establece una hoja de ruta legislativa inmediata, respondiendo a solicitudes de diversos senadores canalizadas en el expediente S-2157/25. La agenda parlamentaria se estructura sobre dos hitos fundamentales para el mes de febrero:

  • Sesión Pública Especial (11 de febrero): Programada para las 11 horas, tiene como objetivo central el tratamiento del dictamen sobre el proyecto de ley de Modernización Laboral. Esta iniciativa es el eje del programa económico del Gobierno, buscando avanzar en la flexibilización de las relaciones laborales.
  • Sesión Preparatoria (24 de febrero): Citada para las 12 horas, en estricto cumplimiento del artículo 1° del Reglamento del Senado, orientada a la organización interna de la Cámara de cara al nuevo periodo legislativo.

Entre el protocolo y la estrategia política

La reaparición de Villarruel mediante el impulso de la Modernización Laboral sugiere que, pese a las diferencias personales o políticas con el Presidente, la titular del Senado prioriza su rol institucional para garantizar el avance de la agenda legislativa oficial. 

El proyecto en cuestión representa una de las apuestas más fuertes del Ejecutivo para transformar el mercado de trabajo, y su tratamiento el próximo miércoles pondrá a prueba la cohesión del bloque oficialista y sus aliados en un contexto de alta sensibilidad social.

Más allá del contenido técnico de los decretos, el gesto de Villarruel plantea interrogantes sobre el futuro de la relación en la cima del poder. Mientras algunos observadores ven en estas convocatorias un signo de normalización institucional, otros lo interpretan como una reafirmación de su autonomía en un momento donde su influencia parecía diluirse. 

Lo cierto es que, con la firma de estos decretos, la vicepresidenta vuelve a situarse como la pieza clave para la gobernabilidad legislativa en un febrero que se anticipa de alta intensidad política, demostrando que su rol como presidenta del Senado sigue siendo el epicentro de la estrategia parlamentaria nacional.