La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) expresó su respaldo y cercanía a la Iglesia venezolana en el contexto de la profunda crisis política, institucional y social que atraviesa el país caribeño. A través de una carta enviada este martes a los obispos de Venezuela, el Episcopado argentino manifestó su acompañamiento espiritual y renovó su compromiso de oración "para este tiempo complejo que vive el país hermano".
El mensaje fue dirigido a monseñor Jesús González de Zárate, presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, y busca hacer llegar no solo una palabra institucional, sino también un gesto de solidaridad pastoral hacia la Iglesia y el pueblo venezolano. En la misiva, los obispos argentinos destacaron la necesidad de mantener viva la esperanza y el compromiso con la paz, la justicia y la reconciliación nacional.
"A través de usted queremos hacerle llegar a la Iglesia y al Pueblo venezolano el saludo y la cercanía de la Iglesia que peregrina en Argentina", señala el texto, subrayando el vínculo histórico y espiritual entre ambas comunidades eclesiales. El documento enfatiza que el acompañamiento se expresa tanto en el afecto fraterno como en la oración compartida, en un escenario marcado por la incertidumbre política y el deterioro de las condiciones sociales y económicas.
En uno de los pasajes centrales de la carta, la Conferencia Episcopal Argentina retoma palabras del Papa León XIV para reforzar su mensaje y fijar una posición clara frente a la situación venezolana. "El bien del querido pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración", cita el Episcopado, y remarca la importancia de garantizar la soberanía nacional, el pleno respeto al estado de derecho y la vigencia de la Constitución.
Asimismo, el texto hace hincapié en la necesidad de respetar los derechos humanos y civiles de toda la población, sin distinciones, y pone especial atención en los sectores más vulnerables. "Con especial atención a los más pobres que sufren a causa de la difícil situación económica", advierte el documento, en línea con una preocupación reiterada por la Iglesia frente al impacto social de la crisis prolongada que atraviesa Venezuela.
El mensaje concluye con un tono marcadamente pastoral y espiritual, en el que los obispos argentinos reiteran su cercanía y su compromiso de oración. "Estamos a su lado en estos tiempos complejos, los acompañamos en el afecto y comprometemos nuestra oración y la de nuestras comunidades", expresa la carta, apelando a la fe como un camino para sostener la esperanza colectiva.
En el cierre, la misiva invoca la intercesión de la Virgen María y recurre a una imagen profundamente simbólica para el cristianismo: "Pedimos al Señor, por intercesión de nuestra Madre, que brille en la mente y en los corazones la mansa luz del Pesebre, donde encontramos al Niño que nos trae la paz y la justicia que nos permite la verdadera reconciliación". La referencia apunta a la necesidad de reconstruir el diálogo social y político desde valores fundamentales como la paz, la justicia y la dignidad humana.
La carta lleva la firma de las principales autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina: monseñor Marcelo Colombo, presidente de la CEA; el cardenal Ángel Rossi, vicepresidente primero; monseñor César Fernández, vicepresidente segundo; y monseñor Raúl Pizarro, secretario general. El gesto se inscribe en una tradición de pronunciamientos del Episcopado argentino frente a situaciones de crisis en la región, reafirmando su rol como actor pastoral con voz pública en defensa de los derechos y la dignidad de los pueblos.