El Gobierno reunió a la mesa política para redefinir la estrategia y buscar votos en el Congreso
La Casa Rosada ajusta su hoja de ruta para aprobar la reforma laboral en sesiones extraordinarias. El oficialismo busca sostener el núcleo del proyecto, negociar con gobernadores y evitar cambios profundos, en una iniciativa que también genera expectativa en provincias como Catamarca.

El Gobierno nacional retomó este viernes la actividad política de alto nivel con la convocatoria a la mesa estratégica en Casa Rosada, con el objetivo de reorganizar su plan para avanzar con la reforma laboral en el Congreso durante el período de sesiones extraordinarias. El encuentro, encabezado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, marca el inicio formal del año legislativo 2026 para el oficialismo.

De la reunión participaron la ministra de Seguridad y jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich; el asesor presidencial Santiago Caputo; el ministro del Interior, Diego Santilli; y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. No se descartó, además, la presencia de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia.

Según trascendió, el foco del encuentro estuvo puesto en afinar la estrategia parlamentaria y revisar aspectos puntuales del proyecto de modernización laboral, aunque desde el oficialismo aseguran que el texto no sufrirá cambios sustanciales respecto de la versión que obtuvo dictamen en diciembre.

En La Libertad Avanza sostienen que el objetivo es preservar la esencia de la iniciativa y evitar modificaciones que alteren su espíritu original. "No queremos que pase lo mismo que con la Ley Bases", señalaron fuentes del espacio, en referencia a las negociaciones que obligaron a introducir múltiples cambios durante su tratamiento.

No obstante, el Gobierno reconoce que existen reparos por parte de algunos gobernadores, especialmente en los artículos vinculados a cambios tributarios. Entre ellos, genera particular preocupación el impacto de las modificaciones previstas en el impuesto a las Ganancias, un punto sensible para las finanzas provinciales, incluidas las de distritos como Catamarca.

A este escenario se suma la necesidad de adecuar el capítulo tributario de la reforma luego de que el Presupuesto 2026 fuera aprobado sin el capítulo 11, que contemplaba derogaciones de leyes vinculadas a emergencia en discapacidad y financiamiento universitario, además de cambios en la coparticipación federal, subsidios energéticos y financiamiento del Poder Judicial.

En este contexto, el ministro del Interior, Diego Santilli, ya inició conversaciones con los gobernadores para sumar respaldos, aun cuando persisten diferencias sobre algunos puntos del proyecto. En Balcarce 50 evalúan introducir ajustes puntuales, aunque descartan aceptar modificaciones de fondo.

En paralelo, Patricia Bullrich trabaja en la construcción de consensos en el Senado, donde mantiene diálogo con bloques aliados y sectores de la oposición que podrían acompañar la iniciativa.

Más allá de las dificultades, en el Gobierno confían en que la reforma laboral pueda avanzar primero en la Cámara alta y luego obtener sanción en Diputados sin alteraciones significativas. "Después del número que se logró para aprobar el Presupuesto, creemos que va a ser más sencillo conseguir los votos", afirmó una fuente de La Libertad Avanza.

La expectativa oficial es que el presidente Javier Milei convoque a sesiones extraordinarias a partir del 2 de febrero y que el proyecto ingrese a la Cámara de Diputados después del 10 de ese mes, en lo que será uno de los debates centrales del inicio del año legislativo.