La apertura del período de sesiones ordinarias 2026 del Concejo Deliberante de la Capital fue el escenario donde el gobernador Raúl Jalil acompañó al intendente Gustavo Saadi y dejó definiciones centrales sobre el presente económico, la relación con los gremios y el vínculo con la Nación.
Tras la sesión, el mandatario provincial confirmó que se descontarán los días de paro a los empleados de la administración pública provincial, en el marco de lo que definió como una transición económica "muy compleja".
El acto institucional, encabezado por el intendente capitalino, marcó el inicio formal del año legislativo 2026 en el Concejo Deliberante. En ese contexto, Jalil respaldó la exposición de Saadi y valoró el rol del municipio en la administración de recursos.
En diálogo con la prensa, el gobernador sostuvo: "La Intendencia es el contador del vecino, y él ha podido explicar la situación, lo que él siente, lo que él interpreta".
La frase no solo funcionó como respaldo político al jefe comunal, sino también como introducción a un análisis más amplio sobre la situación financiera que atraviesan tanto la provincia como el municipio.
Descuentos por paro y advertencia a los gremios
La definición más contundente llegó al referirse a las medidas de fuerza. Jalil confirmó que los días no trabajados serán descontados y que se avanzará con sanciones administrativas en caso de incumplimientos.
En sus palabras: "Estamos en una transición en materia económica muy compleja, ha caído la coparticipación más o menos un 10%, y eso es producto de la baja de la actividad económica".
En ese marco, añadió: "Por eso yo les digo a los gremios que hay que ser muy prudentes, vamos a ser muy estrictos en las tomas de decisiones, hay una mesa de diálogo, hay una conciliación abierta, y los que no cumplan los días no trabajados no van a ser abonados, inclusive vamos a iniciar los respectivos sumarios".
Preocupación por la situación en Medio Oriente y sus eventuales repercusiones en Argentina y Catamarca.
El gobernador planteó así un escenario en el que la prudencia sindical aparece como condición necesaria frente a un contexto de restricción de recursos.
Reformas del Estado: diálogo con la oposición
Otro eje central de sus declaraciones fue la necesidad de avanzar en reformas estructurales. Jalil adelantó que convocará a la oposición a una instancia formal de intercambio. "Vamos a hacer una mesa de diálogo con la oposición, porque creo que hay 3 o más puntos, que son esenciales que hay que reformar", anticipó.
Equilibrio con la Nación y postura ante Javier Milei
Consultado sobre la relación con el Gobierno nacional y el presidente Javier Milei, Jalil definió una estrategia de equilibrio. "Algunos gobernadores, elegimos el equilibrio, no estamos de acuerdo en todo, tenemos una postura de diálogo, pero también en las convicciones de lo que podemos hacer y lo que no podemos hacer".
El gobernador dejó así planteada una doble lógica: diálogo institucional con la Nación, pero también firmeza en las convicciones sobre los límites de acción provincial.
Un escenario económico condicionado por factores externos
El mandatario vinculó la complejidad económica local con factores internacionales. La mención a la situación en Medio Oriente no fue tangencial: la presentó como un elemento que podría agravar el escenario actual, sin que todavía se conozcan sus repercusiones concretas en Argentina y Catamarca.
De este modo, la apertura legislativa capitalina se transformó en una plataforma para delinear una hoja de ruta política y económica.
Con una caída de la coparticipación estimada en un 10%, un llamado a la prudencia gremial, la confirmación de descuentos por paro y la advertencia de sumarios, Jalil trazó una línea clara: estricta administración de recursos en un contexto de transición compleja, apertura al diálogo político y sindical, pero firmeza en la ejecución de decisiones.