La Casa Rosada cargó contra la AFA por su vínculo con el régimen chavista
El Gobierno cuestionó al organismo luego de que el gendarme catamarqueño regresara al país en un vuelo provisto por la entidad. Manuel Adorni afirmó que el Ejecutivo no tenía relación con Venezuela y sostuvo que "el régimen chavista no le iba a entregar ningún preso político al Gobierno".

Tras la liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo, quien estuvo 448 días preso en Venezuela, la Casa Rosada lanzó duras críticas contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en el marco de la gestión que permitió su regreso al país.

El Gobierno apuntó directamente contra la entidad que encabeza Claudio "Chiqui" Tapia, luego de que Gallo volviera a la Argentina en un vuelo provisto por la institución. La frase oficial fue contundente: "Tendrán que explicar cuál es la relación con el régimen chavista".

La postura fue expresada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien se refirió tanto al proceso de liberación como al rol de los actores involucrados en el retorno del gendarme.

"Es prioritario que haya recuperado la libertad"

Adorni destacó como eje central el regreso de Gallo y su reencuentro con su familia. En declaraciones a Radio Mitre, sostuvo: "Para nosotros es prioritario que efectivamente Gallo haya sido liberado, que haya vuelto, recuperado libertad y la comparta con su familia, después de 448 días de no saber cuál era la situación que atravesaba".

El funcionario subrayó la dimensión humana del hecho y remarcó el impacto de un período prolongado de detención en el exterior, cuya situación —según expresó— no era clara durante ese tiempo.

En ese sentido, insistió en que el foco del Ejecutivo estuvo puesto en lograr la liberación y el regreso del ciudadano argentino, más allá de las gestiones paralelas que se hayan desarrollado.

Dos meses de "intenso trabajo"

El jefe de Gabinete también reveló que hubo dos meses de intenso trabajo vinculados al caso, período que situó "desde la caída de (el líder chavista) Nicolás Maduro".

"Estamos felices y emocionados por lo ocurrido. Fueron dos meses de intenso trabajo, desde la caída de Nicolás Maduro. Para nosotros es prioritario lo que pasó, y los involucrados tendrán que explicar cuál es la relación con el régimen chavista. Es un tema que nos excede, nos limitamos a la felicidad de que Gallo haya vuelto luego de dos meses de intento trabajo", manifestó.

La referencia directa al régimen chavista y la mención explícita de Nicolás Maduro marcaron el tono político de las declaraciones, en las que el Gobierno deslindó responsabilidades respecto de cualquier vínculo con la administración venezolana.

Sin relación con el chavismo

Adorni fue categórico al reconocer que el Gobierno argentino no mantenía relación con el Ejecutivo venezolano. "Está claro que el régimen chavista no le iba a entregar ningún preso político al Gobierno, que lo iban a liberar en las condiciones más lejanas al Gobierno. No tenemos relación con el chavismo", afirmó.

De esta manera, el jefe de Gabinete sostuvo que la administración venezolana no hubiera entregado a Gallo directamente al Gobierno argentino, y que cualquier liberación se produciría en condiciones ajenas a la gestión oficial.

La declaración introduce un elemento central en la narrativa oficial:

El Gobierno argentino no tiene relación con el chavismo.

El régimen venezolano no iba a entregar ningún preso político al Ejecutivo argentino.

La liberación se produciría en condiciones lejanas al Gobierno.

El rol de la AFA y la exigencia de explicaciones

El regreso de Nahuel Gallo se concretó en un vuelo provisto por la AFA, entidad liderada por Claudio "Chiqui" Tapia. Este dato fue el disparador de la reacción oficial.

Desde la Casa Rosada señalaron que "los involucrados tendrán que explicar cuál es la relación con el régimen chavista", una frase que coloca el foco sobre la institución deportiva en relación con las gestiones que posibilitaron el traslado.

El planteo del Ejecutivo no cuestionó la liberación en sí misma, sino el canal a través del cual se concretó el retorno del gendarme, en un contexto donde el Gobierno afirma no mantener vínculo alguno con el régimen venezolano.

Un episodio con derivaciones políticas

La liberación de Nahuel Gallo, tras 448 días de detención, generó una reacción oficial que combinó celebración por el resultado con cuestionamientos hacia terceros actores.

Por un lado, el Gobierno expresó estar "feliz y emocionado" por el regreso del argentino y priorizó el hecho de que haya recuperado la libertad y pueda reunirse con su familia. Por otro, dejó planteada una controversia política al exigir explicaciones sobre la relación entre la AFA y el régimen chavista.

Así, el episodio no solo marcó el final de una prolongada detención en Venezuela, sino que abrió un nuevo capítulo de tensiones políticas en torno a las gestiones que hicieron posible el regreso de Nahuel Gallo a la Argentina.