Desde este lunes 1° de septiembre comenzaron a regir los nuevos cuadros tarifarios de energía eléctrica y gas natural, oficializados por el ENRE y el Enargas. El incremento en las facturas finales será cercano al 2% promedio: en electricidad, un 1,96%, y en gas, un 1,95%, según precisó la Secretaría de Energía.
Impacto en la electricidad
En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), los nuevos valores se establecieron a través de las resoluciones 614 y 615 publicadas en el Boletín Oficial. El Costo Propio de Distribución (CPD) se actualizó en un 2,97% para Edenor y en un 2,90% para Edesur.
La fórmula de ajuste definida por el ENRE combina la variación del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) y del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el INDEC. En julio, estos indicadores marcaron un alza del 2,85% y del 1,9%, respectivamente, lo que derivó en el porcentaje final autorizado.
Gas: esquema de actualización mensual
En el caso del gas natural, el Enargas dispuso mediante las resoluciones 632 y 633 la actualización de tarifas para las distribuidoras Metrogas y Naturgy, que operan en el AMBA, y para el resto de las licenciatarias del país.
El organismo explicó que el nuevo cuadro incluye la corrección de errores detectados en resoluciones anteriores y la incorporación de un ajuste mensual en lugar del esquema semestral previo. Esto permitirá que las correcciones se apliquen de manera continua, en línea con la fórmula definida por el ente y aceptada por las empresas.
Además, se trasladan a las facturas finales los nuevos precios del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), establecidos en las resoluciones 357 y 263/2025 de la Secretaría de Energía y el Enargas.
Segmentación y alcance
El impacto en los usuarios dependerá del nivel de segmentación socioeconómica.
Nivel 1 (altos ingresos): abonan tarifa plena.
Nivel 2 (bajos ingresos): mantienen descuentos.
Nivel 3 (ingresos medios): conservan topes de consumo subsidiado.
La medida responde a la revisión tarifaria quinquenal y a la necesidad de ajustar los precios relativos de la economía, según destacó la Secretaría de Energía.