La confirmación de una reunión entre líderes de la Unión Europea y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, un día antes de la firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la UE, generó fuerte malestar en el Gobierno argentino y volvió a poner en evidencia las tensiones dentro del bloque regional.
El encuentro se realizará este viernes en Río de Janeiro y contará con la participación del presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y de la titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. La cumbre se desarrollará en la antesala de la ceremonia formal de firma del acuerdo, prevista para el sábado en Asunción, Paraguay, con la presencia de los presidentes Javier Milei, Yamandú Orsi (Uruguay) y Santiago Peña (Paraguay). Lula da Silva ya confirmó que no asistirá a ese acto.
En el oficialismo argentino interpretaron la reunión como una "falta de respeto", al considerar que desluce la relevancia institucional del evento en Paraguay. Tanto la Casa Rosada como la Cancillería tomaron conocimiento del encuentro a través de un comunicado oficial del Consejo de Europa.
"En la previa de la ceremonia de firma de los acuerdos UE-Mercosur en Asunción, el presidente Antonio Costa, junto con la presidenta Ursula von der Leyen, visitarán Brasil para una reunión trilateral con el presidente Lula da Silva en Río de Janeiro", señaló el documento difundido por la Unión Europea.
El comunicado también destacó el rol de Brasil en el proceso de negociación y en la relación con el bloque europeo. "Brasil es un socio clave para la Unión Europea en materia de comercio, inversión, clima, multilateralismo, ordenamiento jurídico, democracia y derechos humanos. La reciente presidencia brasileña del Mercosur fue crucial para avanzar en las negociaciones del acuerdo", indicó el texto, que calificó la visita como un refuerzo de la alianza estratégica bilateral.
En el Gobierno argentino, el gesto fue leído como una jugada política de Lula da Silva, luego de no haber logrado concretar la firma del acuerdo durante su presidencia pro tempore del Mercosur. Las diferencias ideológicas entre ambos mandatarios profundizan el distanciamiento.
En ese contexto, el oficialismo libertario mantiene su plan de impulsar una cumbre de presidentes de derecha en Buenos Aires durante los primeros meses del año. El Ejecutivo busca articular una agenda común con referentes como José Antonio Kast (Chile), Rodrigo Paz (Bolivia), Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay) y Nayib Bukele (El Salvador).
El objetivo de esa iniciativa sería coordinar posiciones en materia económica, de seguridad, inteligencia y alineamiento internacional, en contraposición a los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva, Gustavo Petro (Colombia) y otros líderes de orientación progresista en la región.