El presidente Javier Milei tomará juramento este martes a Pablo Quirno como nuevo ministro de Relaciones Exteriores, en reemplazo de Gerardo Werthein, quien dejó el cargo de manera sorpresiva la semana pasada. La ceremonia se realizará a las 17 en la Casa Rosada, y marcará un nuevo reacomodamiento dentro del Gobierno libertario, aunque el mandatario decidió enfriar el resto de los cambios en el Gabinete que se venían evaluando.
Quirno, hasta ahora secretario de Finanzas del Ministerio de Economía, es un economista con amplia trayectoria en el sector financiero, tanto en el país como en el exterior. Su nombramiento refuerza el peso del ministro Luis Caputo dentro del esquema de poder del Ejecutivo, con quien mantiene una relación de estrecha confianza desde hace más de una década.
El flamante canciller, de perfil técnico y discreto, fue director para América Latina y miembro del Comité de Gerenciamiento Regional del JP Morgan en Nueva York, donde trabajó durante más de 17 años. Luego asesoró a gobiernos, fondos y empresas en fusiones, adquisiciones, reestructuraciones, privatizaciones y proyectos de private equity en América, Europa y Asia.
En la función pública, su primera experiencia se dio durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando acompañó a Alfonso Prat-Gay como coordinador general en la Secretaría de Finanzas del entonces Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas. Más tarde, con la llegada de Caputo al Palacio de Hacienda, fue designado jefe de Gabinete del Ministerio de Finanzas, consolidando una sociedad laboral que continuaría hasta la actualidad.
Graduado en Ciencias Económicas en la Universidad de Pensilvania, Quirno es conocido por su defensa del liberalismo económico y la apertura financiera. En sus declaraciones públicas, suele remarcar que "el interés que hay por Argentina es mayúsculo" y sostiene que el Estado debe retirarse de sectores donde "nunca debió haber intervenido". También ha defendido el actual esquema cambiario y la participación del Tesoro en la administración de las bandas, en línea con la visión de Caputo.
La llegada de Quirno a la Cancillería no es completamente inesperada. En diciembre del año pasado, había reemplazado a Juan Pazo, actual titular de la Agencia Reguladora de Comercio Exterior (ARCA), al frente de la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales. En las últimas semanas, tuvo un papel clave en la gestión del rescate financiero acordado con Estados Unidos, lo que reforzó su perfil como articulador entre la diplomacia y las finanzas.
En su cuenta de X (ex Twitter), el economista confirmó su designación y agradeció tanto al presidente como a Caputo por la confianza. "Un honor asumir esta nueva responsabilidad. Muchas gracias al presidente Javier Milei por la confianza y al ministro Luis Caputo por tantos desafíos compartidos. ¡Seguiremos trabajando en equipo!", publicó.
De perfil reservado pero activo en redes, Quirno es hincha de River y proviene de una familia vinculada históricamente al sistema financiero argentino. Su padre, Avelino Quirno Ugarte, fue director del Banco Central, y su abuelo, Avelino Quirno Lavalle, fundador del Partido Conservador Popular.
En el plano personal, tiene un hijo —también llamado Pablo— que ocupó un cargo en la Cancillería durante el gobierno de Macri y actualmente es CEO de Ualá en Argentina, lo que ha despertado algunas críticas por su pasado político.
La asunción de Quirno se interpreta dentro del oficialismo como una señal de respaldo a Caputo en un momento de versiones sobre eventuales cambios tras las elecciones legislativas. Por ahora, Milei decidió postergar cualquier movimiento de fondo en el Gabinete, centrando su prioridad en consolidar la gestión económica y en fortalecer la relación bilateral con Estados Unidos, clave para la estrategia financiera del Gobierno.