El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que desde este lunes se liberarán los buques retenidos en el estrecho de Ormuz, en medio de crecientes tensiones con Irán. La medida, denominada "Proyecto Libertad", busca restablecer la navegación comercial en uno de los corredores marítimos más importantes del mundo.
La decisión llega tras la advertencia del jefe de la comisión de seguridad nacional del parlamento iraní, Ebrahim Azizi, quien sostuvo que cualquier intervención estadounidense en el estrecho será considerada una violación del alto el fuego. En una publicación en X, el funcionario rechazó lo que calificó como "escenarios de juego de culpas" de Estados Unidos y afirmó que el Golfo "no será gestionado por publicaciones delirantes".
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que comenzará a apoyar la operación a partir del 4 de mayo con el objetivo de garantizar la libertad de navegación del transporte marítimo comercial. Según el almirante Brad Cooper, la misión es "fundamental para la seguridad regional y la economía global".
El despliegue incluirá destructores de misiles guiados, más de 100 aeronaves terrestres y marítimas, plataformas no tripuladas multidominio y unos 15.000 miembros de las fuerzas armadas. La iniciativa se complementa con una estructura de coordinación diplomática y militar para reforzar la seguridad marítima en la zona.
El estrecho de Ormuz es estratégico para el comercio energético mundial: por allí circula cerca de una cuarta parte del petróleo transportado por vía marítima, además de grandes volúmenes de combustibles y fertilizantes.
En paralelo, el ejército israelí informó que interceptó objetivos aéreos sospechosos antes de que ingresaran a su territorio tras activarse alertas en el norte del país.
Trump explicó que los buques que serán liberados pertenecen a países no involucrados en el conflicto de Medio Oriente. A través de Truth Social, aseguró que la operación busca permitir que "continúen sus actividades con libertad" y calificó la medida como un gesto humanitario para tripulaciones que enfrentan escasez de alimentos y condiciones sanitarias deficientes.
El mandatario agregó que Washington mantiene conversaciones "muy positivas" con Irán y advirtió que cualquier interferencia con el traslado de los barcos será tratada con firmeza.