La excarcelación de presos políticos en Venezuela sumó este lunes la confirmación de la liberación del argentino-israelí Yacoov Harari, de 72 años, uno de los detenidos extranjeros que permanecía bajo custodia del régimen chavista. La información fue ratificada por la ONG Foro Penal, encargada de verificar las listas oficiales difundidas por las autoridades.
Harari había sido detenido el 4 de septiembre de 2024 y permaneció más de un año preso en el penal de El Rodeo I. Su liberación se produjo luego de la caída de Nicolás Maduro, en un contexto marcado por anuncios oficiales que, hasta el momento, generan cautela entre organismos de derechos humanos.
Durante la madrugada, el gobierno venezolano informó la liberación de 116 presos políticos. Sin embargo, Foro Penal logró confirmar por ahora solo 50 nombres, entre los que figuran varios ciudadanos extranjeros, lo que vuelve a poner en duda la correspondencia entre los números anunciados y las excarcelaciones efectivamente verificadas.
Además de Harari, fueron excarcelados dos italianos identificados como Alberto Trentini, de 46 años, y Mario Burló, de 52. Ambos habían sido detenidos por las autoridades del régimen que encabezaba Maduro en noviembre de 2024.
También entre los nombres de los liberadores está un ciudadano hispano-venezolano, identificado como Alejandro González, que es el exesposo de una reconocida abogada y defensora de los derechos humanos, Rocío San Miguel, quien fue liberada el pasado jueves.
En ese marco, continúa la incertidumbre por la situación de otros argentinos detenidos en Venezuela. No hubo confirmación sobre la liberación del gendarme Nahuel Gallo, arrestado el 8 de diciembre de 2024 cuando intentaba cruzar la frontera para visitar a su familia, ni del abogado Germán Darío Guiliani, también detenido por el régimen chavista.
En medio de la incertidumbre, la mamá de Gallo definió el escenario como "desesperante" y apuntó: "Quedó solo, totalmente solo allí. Está desamparado. No tiene a nadie". Esto se debe a que su nieto, hijo de Nahuel, permanece en Argentina junto a su madre, María Gómez.
"Estoy en tratamiento psiquiátrico porque es muy desesperante todo esto. Yo me siento dolida, me siento mal. Sé que hay una criatura inocente y ya no hay hogar", profundizó Griselda.