En una medida de alto impacto para la estructura de servicios públicos, el Gobierno nacional oficializó este lunes el Decreto 26/2026, una normativa que redefine el esquema de subsidios y precios para el gas natural en todo el país. El eje central de la disposición es la creación de un mecanismo donde el Estado cubrirá la brecha entre el valor de mercado y lo que efectivamente paga el consumidor, bajo la premisa de mantener un "Precio Anual Uniforme".
Este nuevo esquema se inscribe en el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) y tiene como objetivo principal que el Estado Nacional absorba una porción del costo del recurso para garantizar estabilidad tarifaria. De esta manera, se busca que las variaciones propias de la oferta y demanda no se trasladen directamente a las facturas de los hogares.
El punto más sensible que aborda la normativa es el impacto de los meses fríos. Históricamente, el consumo de gas aumenta de forma exponencial en invierno, coincidiendo con picos de precios en el mercado mayorista. El Decreto 26/2026 busca desacoplar estas variables:
- Evitar saltos bruscos: El Gobierno explicó que la medida busca que el incremento del consumo invernal no se vea "potenciado por la variación estacional de precios".
- Precio constante: La intención es que el usuario perciba un costo previsible a lo largo de los doce meses del año, eliminando la incertidumbre que generan las subastas estacionales.
- Implementación urgente: Los considerandos de la norma califican estas adecuaciones como "impostergables y necesarias" para la puesta en marcha del nuevo sistema de subsidios.
Mecánica del nuevo subsidio estatal
El funcionamiento del sistema otorga al Estado una flexibilidad inédita en la compensación de costos. Según el texto publicado en el Boletín Oficial, el precio de referencia para el subsidio podrá ser "igual, inferior o superior al Precio de Mercado" resultante de las subastas.
Esto significa que el Estado compensará las diferencias de valor, ya sean positivas o negativas, para sostener la uniformidad del precio. En términos prácticos, el Estado Nacional se hará cargo mensualmente de una fracción del costo para "reducir el costo del gas a pagar por el usuario", actuando como un amortiguador financiero entre las productoras de gas y los beneficiarios del régimen SEF.
Para que esta estructura funcione de manera inmediata, la Secretaría de Energía ha sido facultada para realizar todos los cálculos de compensación técnica. Este organismo será el encargado de procesar los datos de mercado y determinar los montos que el Estado debe cubrir para mantener el equilibrio del sistema.
Con esta decisión, el Ejecutivo nacional apuesta a un esquema de subsidios más específicos, donde la asistencia estatal no se retire del todo, sino que se utilice para "aplanar" la curva de costos anuales. La medida otorga previsibilidad al sistema en un contexto de reformas energéticas, asegurando que el acceso al gas natural cuente con un respaldo estatal que mitigue los vaivenes de un mercado global y local cada vez más volátil.