Adiós a la clásica: la receta de pizza sin harina para 2 personas
Para hacer esta preparación hay que usar como base un vegetal triturado.

La pizza sin harina utiliza como base coliflor triturada mezclada con huevo y queso. Los toppings son pera, queso roquefort y rúcula. Para preparar la base, rallar la coliflor y cocer al vapor hasta que esté completamente blanda. Triturar hasta obtener un puré fino y uniforme. Colocar el puré en un bol y añadir un huevo entero. Mezclar hasta integrar. Incorporar queso rallado para ayudar a unir la base. Extender la mezcla sobre un molde previamente engrasado con aceite. Nivelar la superficie para que quede pareja.

Hornear a temperatura media hasta que la base se compacte y adquiera consistencia suficiente para sostener los toppings. Retirar del horno y dejar enfriar unos minutos.

Preparar los toppings mientras la base se hornea. Cortar la pera en rodajas finas. Desmenuzar el queso roquefort. Lavar la rúcula y escurrir bien. Una vez la base lista, colocar la pera, el queso y la rúcula sobre la base horneada. Gratinar brevemente si se desea para derretir ligeramente el queso. Servir inmediatamente para mantener la textura de la rúcula.

Trucos para que la pizza de coliflor salga deliciosa

El grosor de la base afecta la cocción. Si la base queda muy fina, puede quebrarse al agregar los toppings. Si queda demasiado gruesa, puede tardar más en cocinarse y retener humedad. Escurrir el puré de coliflor ayuda a evitar que la base quede húmeda. Mezclar huevo y queso de manera uniforme permite que la base se compacte correctamente. Los toppings frescos deben agregarse después de hornear la base para conservar su textura.

Para que salga perfecta, presionar bien la base sobre el molde garantiza estabilidad. Controlar la temperatura del horno evita que la base se queme antes de que esté cocida. Evitar exceso de líquido en la pera ayuda a que la base no se humedezca. Gratinar solo unos minutos permite derretir el queso sin marchitar la rúcula. Cortar en porciones pequeñas facilita servir sin romper la base. Mantener horno a temperatura constante asegura cocción uniforme. Servir inmediatamente mantiene la textura y evita que la base se ablande.