La llegada de una ola de frío polar afecta a gran parte del país durante los próximos días, con temperaturas mínimas por debajo de los 0 °C y máximas que no superarán los 16 °C. Este fenómeno impacta en Catamarca y también se hace sentir en buena parte del país. De hecho este miércoles es el día más frio del año, según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Ante este escenario, la calefacción del hogar se vuelve esencial. Pero hacerlo de forma eficiente y segura es clave para atravesar este tipo de eventos climáticos extremos sin poner en riesgo la salud ni incurrir en consumos excesivos.
Cómo retener el calor en casa: acciones simples y económicas
Una de las principales causas de pérdida de calor en el hogar son las filtraciones de aire a través de puertas y ventanas. Para combatirlas, desde la Secretaría de Energía de la Nación recomiendan colocar burletes de goma, espuma o termoplásticos, así como sellar grietas con masilla o silicona. También es útil aislar los taparrollos de persianas con kits especiales o materiales caseros.
Las cortinas gruesas y los postigos ayudan a reducir la pérdida térmica durante la noche. Instalar una cortina adicional frente a la puerta de entrada puede funcionar como barrera térmica. En ventanas antiguas, la colocación de films aislantes o plástico de burbujas puede simular el efecto del doble vidriado.
Cubrir los suelos con alfombras, preferentemente de lana, también mejora la sensación térmica general. Todas estas medidas contribuyen a mantener el calor sin necesidad de elevar el termostato, generando ahorro energético.
Aprovechar el sol y distribuir bien el calor
El sol es una fuente gratuita de calor: abrir las cortinas durante el día, especialmente en ventanas orientadas al norte, permite aprovecharlo al máximo. Luego, cerrar nuevamente al atardecer ayuda a conservar ese calor acumulado.
La masa térmica de materiales como el ladrillo y el hormigón almacena calor durante el día y lo libera por la noche, estabilizando la temperatura interior. Otra recomendación es concentrar el uso de calefacción en los ambientes ocupados, manteniendo las puertas cerradas en las habitaciones vacías, y no obstruir radiadores con muebles.
Actividades cotidianas como cocinar también generan calor. Una gestión inteligente del hogar —abriendo o cerrando cortinas en función del sol, reorganizando los espacios— permite mejorar la eficiencia térmica sin costo adicional.
Claves para usar calefacción de forma segura y eficiente
Cada sistema de calefacción tiene particularidades. La Secretaría de Energía de la Nación elaboró una guía para optimizar el uso de los más comunes:
Calefactores a gas
Mantener el termostato entre 18 °C y 20 °C.
Bajar un grado puede reducir entre 10 % y 20 % el consumo.
Hacer un mantenimiento anual con gasista matriculado.
Usar detectores de monóxido de carbono y garantizar buena ventilación.
Solo las estufas de tiro balanceado son seguras para dormitorios.
Calefacción eléctrica
Los paneles eléctricos consumen menos (0,6 kWh) y son fáciles de instalar.
Radiadores y caloventores consumen más, por lo que se recomienda uso puntual.
Usar termostatos programables y apagar al salir de la habitación.
Aire acondicionado en modo calor
Los modelos Inverter son más eficientes.
Fijar temperatura moderada, limpiar filtros y cerrar puertas/ventanas al usarlo.
Estufas a leña
Utilizar leña seca y limpiar periódicamente la chimenea para evitar acumulación de creosota.
Mantener distancia de materiales inflamables.
Garantizar buena ventilación, según recomendaciones de la OMS.
Seguridad: cómo evitar intoxicaciones e incendios
El uso intensivo de calefacción puede aumentar el riesgo de intoxicación por monóxido de carbono, incendios o problemas eléctricos. Para evitarlos:
Nunca usar hornallas ni hornos como fuente de calor.
No instalar calefones en baños sin ventilación.
Instalar detectores de monóxido y revisar que la llama de los artefactos sea azul.
Evitar cubrir radiadores o colocar objetos sobre ellos.
No usar alargues inapropiados para equipos eléctricos.
Revisar periódicamente el estado de cables y enchufes.
Con pequeñas acciones y una planificación inteligente, es posible atravesar la ola polar de forma segura y confortable, protegiendo la salud y reduciendo el consumo energético.