El papa León XIV presidió el Vía Crucis en el Coliseo y pidió reabrir el diálogo por la paz
En su primera Semana Santa como pontífice, encabezó la tradicional ceremonia en Roma con mensajes contra la guerra, el abuso de poder y la indiferencia social.

El papa León XIV presidió este Viernes Santo el tradicional Vía Crucis frente al Coliseo de Roma, en su primera Semana Santa como pontífice, a pocas semanas de cumplirse el primer aniversario de la muerte de su antecesor, Francisco, quien no pudo participar en esta ceremonia durante sus últimos tres años por motivos de salud.

El rito, celebrado en el Anfiteatro Flavio, recuerda el camino de Jesús hacia el Gólgota. Durante las catorce estaciones se cargó la cruz mientras se leyeron las meditaciones escritas por el religioso franciscano Francesco Patton.

El Vía Crucis comenzó con lecturas que destacaron la necesidad de que la fe se encarne en la vida cotidiana. El último Vía Crucis presidido por Francisco se había realizado el 15 de abril de 2022, marcado entonces por el inicio de la guerra en Ucrania.

Llamado al diálogo en Medio Oriente

En el marco de la Semana Santa, el pontífice mantuvo una conversación telefónica con el presidente de Israel, Isaac Herzog, en la que defendió la necesidad de reabrir canales de diálogo para alcanzar una "paz justa" en Oriente Medio.

El contacto se produjo cinco días después de que la policía israelí impidiera al cardenal Pierbattista Pizzaballa celebrar la misa del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro de Jerusalén. Tras ese episodio, el secretario de Estado vaticano Pietro Parolin convocó al embajador israelí ante la Santa Sede, Yaron Sideman, para expresar la queja formal del Vaticano.

Mensajes contra la guerra y el abuso de poder

Las meditaciones de este año pusieron el foco en la responsabilidad personal y colectiva frente al dolor del mundo, abordando el abuso de poder, la dignidad humana, la guerra, la pobreza y la indiferencia social. La Santa Sede remarcó que "la fe, la esperanza y la caridad deben encarnarse en el mundo real".

El pontífice encargó los textos a un sacerdote que fue custodio de Tierra Santa en Jerusalén, quien vivió de cerca el conflicto en Oriente Próximo. Entre los mensajes se subrayó que quienes ejercen poder deberán responder ante Dios por el modo en que lo utilizan.

La primera Semana Santa de León XIV

El Vía Crucis se celebró tras la Pasión del Señor en la basílica de San Pedro y la misa del Jueves Santo en la basílica de San Juan de Letrán, donde el Papa retomó la tradición del lavatorio de los pies a 12 sacerdotes —11 ordenados el último año y su guía espiritual—, a diferencia de la práctica de su antecesor.

En sus homilías, León XIV denunció la guerra y los abusos de poder sin mencionar países específicos. Durante la misa vespertina del Jueves Santo lamentó la existencia de "una humanidad de rodillas ante tantos ejemplos de brutalidad" y calificó de "blasfemia" que un poderoso pretenda vencer mediante la violencia.

La primera Semana Santa del pontífice estadounidense comenzó con la misa del Domingo de Ramos y continuó con la Misa Crismal en la basílica de San Pedro, donde se bendicen los óleos y los sacerdotes renuevan sus votos de pobreza, castidad y obediencia.