El truco casero que gana más adeptos: aromatizadores para la ropa con rollos de papel higiénico
Una alternativa simple, económica y sustentable permite reutilizar tubos de cartón para perfumar cajones y placares sin químicos ni electricidad.

Aunque habitualmente se descartan una vez utilizados, los rollos de papel higiénico pueden tener una segunda vida útil. En los últimos tiempos, comenzó a difundirse un truco casero que los transforma en aromatizadores naturales para la ropa, una práctica que se vincula con hábitos de reutilización y consumo responsable cada vez más presentes en los hogares de Catamarca.

El método se basa en una propiedad clave del cartón: su capacidad para absorber aromas y liberarlos de forma progresiva. Al entrar en contacto con elementos aromáticos y colocarse dentro de cajones o entre prendas, el perfume se impregna en la ropa de manera sutil y constante, sin resultar invasivo.

Por qué funciona este truco

  • El cartón es un material poroso que absorbe fácilmente aromas naturales.
  • Su estructura permite liberar la fragancia de manera lenta y continua.
  • Al estar dentro del cajón, el aire circula de forma limitada, lo que ayuda a conservar el perfume por más tiempo.
  • No requiere calor, electricidad ni productos químicos para funcionar.
  • El aroma se distribuye de manera suave, sin impregnar en exceso la ropa.

Con pocos materiales y en apenas unos minutos, es posible realizar este aromatizador casero utilizando el tubo de un papel higiénico. No requiere técnicas complejas y permite personalizar el aroma según las preferencias personales.

Cómo hacer un aromatizador para la ropa con un rollo de papel higiénico

Materiales

1 tubo de papel higiénico limpio y seco.

Aromatizante a elección: flores secas, cáscaras de cítricos deshidratadas o algodón con aceites esenciales.

Paso a paso

  • Tomar el tubo de papel higiénico y asegurarse de que esté limpio y seco.
  • Colocar en su interior el aromatizante elegido.
  • Cerrar ambos extremos para que el contenido quede contenido y el aroma se libere de manera gradual.
  • Ubicar el tubo dentro del cajón o entre las prendas.
  • Renovar el aromatizante cada dos o tres semanas para mantener la fragancia.

De esta manera, un objeto que suele terminar en la basura extiende su vida útil y se convierte en una solución práctica y accesible para aromatizar la ropa de forma natural.