En Tucumán bajó el agua pero las inundaciones se trasladan a Santiago del Estero
Mientras miles de familias regresan a sus hogares devastados en La Madrid tras las inundaciones que dejaron al menos 15 mil evacuados, la crecida del río Dulce provoca nuevas evacuaciones y mantiene en alerta roja a los santiagueños.

Luego de varios días marcados por intensas lluvias y severas inundaciones en Tucumán, el agua comenzó finalmente a retroceder en algunas de las zonas más castigadas por el temporal. Sin embargo, el alivio por el descenso del nivel del agua convive con la magnitud de la devastación que encontraron quienes pudieron regresar a sus hogares.

La localidad de La Madrid fue uno de los puntos más afectados por el fenómeno climático. Allí, alrededor de seis mil familias debieron abandonar sus viviendas cuando el agua invadió las calles y los barrios completos quedaron bajo agua.

El panorama que enfrentaron los vecinos al volver fue desolador. Las casas, las calles y los espacios públicos exhiben todavía las marcas del desastre. Las paredes muestran señales de anegamientos que alcanzaron entre 1,70 y 2 metros, una altura que evidencia la magnitud del desborde y la velocidad con la que avanzó el agua durante los días más críticos del temporal.

Uno de los damnificados relató a medios provinciales el momento en que volvió por primera vez a su vivienda. Según explicó, "el agua llegó a subir entre 1,70 y 2 metros", dejando a su paso una escena de destrucción total.

A pesar del descenso gradual del nivel del agua, el ingreso a los barrios más afectados continúa siendo extremadamente complejo. En muchas zonas las calles siguen anegadas, lo que obliga a los vecinos y a los equipos de asistencia a desplazarse en tractores para poder ingresar a los sectores más comprometidos.

Una medida clave para drenar el agua

El retroceso del agua en La Madrid no fue producto únicamente del paso del tiempo. Según se informó, el drenaje comenzó a hacerse posible después de que se tomara una decisión de emergencia para facilitar el escurrimiento del caudal.

Las autoridades resolvieron romper un tramo de una ruta, lo que permitió abrir un nuevo canal de salida para el agua acumulada en la zona. A partir de esa intervención, el nivel comenzó a descender lentamente y permitió iniciar el regreso progresivo de algunos habitantes.

Sin embargo, la situación dentro de la localidad sigue siendo compleja y todavía queda un largo proceso de recuperación por delante. Entre los principales problemas que enfrentan los vecinos se destacan:

Calles aún inundadas, que dificultan la circulación.

Viviendas con daños estructurales y pérdida total de bienes.

Acceso limitado a algunos barrios, donde solo se puede ingresar con maquinaria pesada.

El descenso del agua representa apenas el primer paso de una crisis que afectó a al menos 15 mil personas evacuadas durante las jornadas más críticas del temporal.

El desastre avanza hacia Santiago del Estero

Mientras Tucumán comienza lentamente a salir del estado de emergencia más agudo, el impacto del temporal se desplaza hacia la provincia de Santiago del Estero, donde el aumento del caudal del río Dulce generó una nueva situación crítica.

La provincia permanece en alerta roja por la crecida del río, que durante la noche del viernes desbordó en la zona de la costanera. A partir de ese momento, el agua comenzó a avanzar hacia distintos sectores urbanos.

Entre los puntos que se encuentran bajo amenaza se encuentra el Estadio Único Madre de Ciudades, uno de los espacios mencionados dentro del área alcanzada por el avance del agua.

El desborde ocurrió a escasas cuadras del centro de la ciudad, lo que generó una fuerte alarma entre los habitantes de la zona. Ante ese escenario, el gobierno provincial decidió reforzar las medidas de seguridad y desplegar recursos para contener el avance del río.

 

Entre las acciones implementadas se incluyó:

Movilización de maquinarias y personal especializado.

Construcción de bordos de contención para intentar frenar nuevos desbordes.

Refuerzo de operativos preventivos en las áreas más cercanas al cauce del río.

Termas de Río Hondo: barrios evacuados por el aumento del caudal

La situación también se agravó en Termas de Río Hondo, ubicada a aproximadamente 100 kilómetros de La Madrid, donde el impacto de la crecida se vinculó con el funcionamiento del dique Embalse de Río Hondo.

El fuerte caudal que el dique comenzó a erogar durante la noche del viernes provocó un aumento significativo en su cota, lo que derivó en nuevos desbordes y en el anegamiento de diferentes sectores urbanos. Entre los espacios afectados se encuentran varios barrios de la ciudad y la feria municipal, donde la llegada del agua obligó a implementar evacuaciones de emergencia.

En ese contexto, al menos 50 personas debieron ser evacuadas para evitar riesgos mayores, mientras continúan las tareas de monitoreo del nivel del agua y de contención en las zonas más comprometidas.

Un fenómeno que se desplaza con el agua

El temporal que golpeó con fuerza a Tucumán dejó al descubierto un fenómeno que ahora se replica aguas abajo. Mientras La Madrid intenta comenzar el proceso de recuperación tras días de inundaciones, el sistema hídrico continúa trasladando el exceso de agua hacia otras regiones.

La crecida del río Dulce y el aumento del caudal en el Embalse de Río Hondo evidencian cómo el impacto del temporal no se detiene en las zonas donde comenzaron las lluvias, sino que avanza siguiendo el curso de los ríos.

De esta manera, mientras el agua baja lentamente en Tucumán, Santiago del Estero enfrenta ahora su propio escenario de emergencia, con barrios anegados, evacuaciones preventivas y un sistema de contención que busca evitar que la situación escale aún más.