Beatificación de Fray Mamerto Esquiú

La palabra de representantes de la iglesia argentina

Luego de la ceremonia de Beatificación del fraile franciscano, distintas figuras referenciales de la iglesia dedicaron unas palabras del nuevo Beato.

Diario La Unión

04 Septiembre de 2021 17.10

Esta mañana se llevó a cabo la Beatificación de Mamerto Esquiú en la Iglesia San José de Piedra Blanca y fue presidida por el Legado papal, cardenal Luis Héctor Villalba, arzobispo emérito de Tucumán. 

Mientras los fieles se congregaron en el kartodromo de Payahuiaco, distintos referencias católicos se expresaron con sentidas palabras hacia el nuevo Beato Mamerto Esquiú.

El arzobispo de Buenos Aires y Cardenal Primado de la Argentina, Mons. Mario Aurelio Poli, se mostró muy emocionado tras haber participado de la beatificación de Fray Mamerto Esquiú. Sobre sus primeras impresiones, el prelado dijo que “a todos se nos ha movido el agua del bautismo con esto de la beatitud y santidad de Fray Mamerto porque él expresó el bautismo cristiano en su máxima exponencia”. 

Destacó que el nuevo beato “siguió el Evangelio, vivió el amor a la Patria y por eso hoy fue una liturgia entre el cielo y la tierra. Así que estamos muy contentos”, y remarcó que “Esquiú es escucha y anuncio y lo vivió intensamente”. En cuanto al desafío que implica tener un nuevo beato para la Argentina señaló: “Creo que es una bendición para la Patria. Y su palabra adquiere una nueva relevancia de paz y de bien. Él tomó la causa de los pobres, así que es una invitación a lo que queremos ser como Iglesia”.

El Ministro Provincial Fray Emilio Andrada, de la Provincia Franciscana de la Asunción, manifestó que “ha sido una beatificación largamente esperada, tengamos en cuenta que la Causa comenzó en 1923 y casi va a pasar un siglo. Muchos fueron los Vice Postuladores, mucho fue el trabajo de la Orden Franciscana para juntar todos los datos históricos, que son muchos y muy abundantes, tanto en lo propio de Fray Mamerto como en lo que se escribió sobre él. Eso atrasó un poco la Causa, pero en el buen sentido, porque hoy por hoy tenemos un gran nivel de búsquedas, a nivel político, religioso, teológico, filosófico. Así que para mí, esto recién empieza”. 

“Hoy por hoy el mensaje que más se está resaltando de Fray Mamerto es todo lo que nos dejó en relación a la unidad, porque estamos pasando por un momento histórico en que la división es evidente entre los argentinos, pero también es alguien que nos puede seguir ilustrando para el futuro”, expresó Fray Andrada, agregando que “la orden franciscana ahora, desde el día de la beatificación, pondrá el acento en continuar con la difusión de la figura de fray Mamerto Esquiú, y estar muy atentos a recibir gracias y posibles milagros para generar y gestionar su santificación. Eso puede tomar mucho tiempo o poco tiempo, depende no de nosotros, sino de Dios que quiera darle a Fray Mamerto la posibilidad de interceder por algún milagro que podamos acreditar ante la Santa Sede”.

El Arzobispo de Salta, Mons. Mario Cargnello destacó la relevancia de este acontecimiento, al expresar que “es la jornada histórica más importante de la historia de Catamarca”. Luego puso el foco en que Mamerto de la Ascensión Esquiú fue un hijo de esta tierra de Piedra Blanca y manifestó con emoción que “él fue un ´chango' que ha vivido por aquí en esta plaza hace 195 años, y él no se iba a imaginar en ese momento que lo íbamos a glorificar y que es como el alma de la Nación. Cómo no nos vamos a sentir felices, y además es catamarqueño”, afirmó. 

 El flamante Obispo de Concepción, Mons. José Antonio Díaz, señaló que “la Beatificación es una gracia de Dios, y es el regalo que la Virgen se quiso hacer a sí misma en este tiempo de los 400 años, ya que no hemos podido celebrar el IV Congreso Mariano Nacional, pero tenemos la dicha de poder participar de esta Beatificación. Gracias a Dios, gracias a la Virgen, gracias al Beato Fray Mamerto, gracias a esta Iglesia diocesana que con su figura seguramente va a crecer en Santidad”.

Las religiosas de la Congregación Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará, de Mendoza y comentaron: “¡Estamos muy felices! Es una gran alegría y emoción compartir esta fiesta”. La Hna. Consuelo señaló que conocía a Mamerto Esquiú “desde pequeña por lo que nos contaron en la escuela sobre él”, y dijo que en el colegio donde ejercen su labor, estas últimas semanas estuvieron profundizando sobre su vida y valores. Sobre el beato dijo que “fue un hombre impresionante, con un gran amor a Dios, lo que se ve reflejado en su entrega. No puedo dejar de mencionar su gran entrega social, que todos conocemos”. 

Las monjas dominicas de clausura del Monasterio “Inmaculada del Valle, quienes confeccionaron más de 400 estolas para la ceremonia de beatificación, dijeron presente en esta ceremonia extraordinaria. “Hoy es un día histórico para Catamarca y para toda la Patria”, afirmó la monja plena de emoción. Al mencionar los valores del beato franciscano dijo que “él es la bendición de Dios porque luchó por los valores de la Patria, siempre orando y sacrificándose. Nosotros tenemos que ir tras las huellas de Esquiú”.