Las Fuerzas de Seguridad rindieron un emotivo homenaje a la Virgen del Valle
Autoridades, efectivos, excombatientes y representantes de distintas instituciones participaron este miércoles 15 de abril de la celebración en honor a la Patrona de Catamarca. La ceremonia estuvo atravesada por el mensaje pascual, el llamado al servicio público y la evocación del legado del Beato Mamerto Esquiú.

En la mañana de este miércoles, las Fuerzas de Seguridad protagonizaron un sentido homenaje a la Virgen del Valle, en una ceremonia que reunió a autoridades, personal en actividad y retirado, excombatientes y representantes de numerosas instituciones vinculadas al servicio público y la seguridad.

Rindieron tributo autoridades y empleados del Ministerio de Gobierno, Seguridad y Justicia, junto con integrantes del Ejército Argentino, Policía Federal, Gendarmería Nacional, Policía de la Provincia de Catamarca, Servicio Penitenciario Provincial, Escuela de Cadetes, Centro de Excombatientes de Malvinas Catamarca, Agrupación 7 de Abril Movilizados a Malvinas, empresas de seguridad privada, Pastoral Penitenciaria, capellanes de la Policía y la Banda de Música de la Policía de la Provincia.

La amplitud de la convocatoria dio marco a una jornada donde la fe, la institucionalidad y el sentido del deber convergieron en torno a la imagen de la Madre del Valle.

 

La celebración litúrgica 

La Santa Misa fue presidida por el padre Héctor Salas y concelebrada por los sacerdotes Guillermo Chanquía, Leandro Roldán y Reinaldo Oviedo, quienes se desempeñan como capellanes de la Policía Provincial y de Gendarmería Nacional.

Participaron de la Eucaristía el Secretario de Seguridad, Dr. Gastón Venturini Quiroga, el Jefe de la Policía de la Provincia, Crio. Gral. (RE) Marcos Manuel Herrera; el Subjefe de la Policía, Crio. Gral. Lic. Omar Gustavo Seiler; el Inspector General de Policía, Crio. Gral. Sebastián Eduardo Carrizo; el Director del Servicio Penitenciario Provincial, Crio. Gral. (RE) Daniel José Coronel; el Jefe del Escuadrón N° 67 Catamarca de Gendarmería Nacional, Comandante Jorge Luis Fagundez; el Jefe de la Delegación Ejército Catamarca, Coronel Alberto Gabarron; personal policial retirado y excombatientes de Malvinas.

La presencia de estos referentes institucionales reforzó el carácter oficial y profundamente simbólico del homenaje.

 

Fe, servicio y luz

Durante la homilía, el padre Leandro Roldán subrayó que "estamos celebrando a Nuestra Madre del Valle, Patrona de todos los catamarqueños, en el marco de la Pascua, este misterio central de nuestra fe cristiana, contemplando a Cristo Resucitado que vive en medio nuestro".

Al reflexionar sobre los textos bíblicos, sostuvo que "hoy el mensaje de la Palabra de Dios también nos tiene que interpelar a los servidores públicos para caminar en la luz de Dios", y remarcó que "desde el origen, en la Policía de Catamarca siempre estuvo arraigada la fe en Nuestra Madre del Valle y la fe en ese Dios que nos ama".

En esa línea, extendió el mensaje a cada integrante de las fuerzas provinciales, penitenciarias y federales, invitándolos a "vivir el amor de Dios" para "ser luz con nuestras palabras, con nuestros gestos y nuestras acciones".

 

La referencia a los 200 años del natalicio de Esquiú

Otro de los ejes centrales del mensaje fue la referencia al año en que la Iglesia en Catamarca celebra los 200 años del natalicio del Beato Mamerto Esquiú.

El padre Roldán expresó que la fiesta de la Madre del Valle se inscribe también en ese contexto conmemorativo, e invitó a los presentes a poner la mirada en "este hombre que, en su tiempo en el siglo XIX, fue un faro de luz en una realidad muy convulsionada donde había muchas divisiones".

Añadió que, en aquel escenario, Esquiú fue "un signo de esperanza en su tiempo, un testimonio de unidad", trazando así un puente entre aquel legado histórico y la actualidad del servicio institucional.

Finalmente, pidió: "Que el Señor Resucitado, a quien celebramos en estos días de la Pascua, nos ayude a vivir nuestra vida y nuestro servicio de cada día como resucitados. Que Nuestra Madre Morena, que nos ha congregado este día, nos ayude a continuar siguiendo a su Hijo Jesús".

Ofrendas, oraciones y el tributo final

La dimensión ceremonial del homenaje tuvo momentos especialmente significativos. Los integrantes de la Banda de Música de la Policía de la Provincia interpretaron los cantos litúrgicos y honraron a la Madre del Valle durante toda la celebración.

En la preparación de la mesa eucarística, efectivos de distintas divisiones de las fuerzas de seguridad acercaron al altar ofrendas destinadas a la atención de los peregrinos, mientras que las autoridades llevaron los dones del pan y del vino. Antes de la bendición final, representantes de la Policía de la Provincia y del Servicio Penitenciario Provincial realizaron sus respectivas oraciones ante la Sagrada Imagen.

Como cierre y corolario del tributo, la Virgen del Valle fue nuevamente honrada con el canto interpretado por la Banda de Música de la Policía Provincial, poniendo un broche solemne a una jornada marcada por la fe, la unidad y el compromiso con el servicio cotidiano.