Si te quedó un fondo de vino, no lo tires: cómo hacer una mermelada casera en 20 minutos
Con apenas algunos ingredientes de cocina, es posible transformar ese resto que quedó en la botella en una preparación dulce, original y muy fácil de hacer.

En muchas ocasiones, después de reuniones o cenas con varias personas, es normal que queden fondos de vino en las botellas. La mayoría termina descartándolos, pero existe una manera de reutilizar ese resto en casa para preparar una sabrosa mermelada casera.

Esta receta consiste en una mermelada que utiliza el vino para aportar sabor, aroma y color. Durante la cocción, el alcohol se evapora y sólo permanecen las notas características de la uva, que aportan un perfil dulce e intenso ideal para este tipo de preparación.

Más allá de evitar el desperdicio de los fondos de vino, esta receta permite obtener una alternativa a las mermeladas tradicionales. Al igual que las opciones clásicas, esta receta puede utilizarse en tostadas, quesos, carnes o hasta en algunos postres.

Cómo hacer mermelada con un fondo de vino

Ingredientes

  • 200 ml de vino tinto.
  • 2 manzanas o peras maduras.
  • 150 gramos de azúcar.
  • Jugo de medio limón.
  • Una pizca de canela (opcional).

Paso a paso

  • Pelá y cortá las frutas en cubos pequeños.
  • Colocalas en una olla junto con el vino
  • Agregá el azúcar y el jugo de limón.
  • Cociná a fuego medio durante unos 20 minutos, revolviendo de vez en cuando.
  • Cuando la mezcla espese y la fruta esté bien tierna, retirala del fuego.
  • Procesá o pisá la preparación hasta lograr la textura deseada.
  • Dejá enfriar antes de servir.

Tips para que quede perfecta

  • Usá un vino de buena calidad: no hace falta que sea caro, pero sí que tenga un sabor agradable.
  • No descuides la cocción: revolvé cada pocos minutos para evitar que se pegue.
  • Controlá la textura: si queda muy líquida, cociná algunos minutos más.
  • Probá distintas frutas: también funciona muy bien con ciruelas, frutos rojos o duraznos.
  • Guardala correctamente: conservada en un frasco limpio y cerrado puede durar varios días en la heladera.

Así, un simple fondo de vino que, en la mayoría de los casos, termina en la basura, puede tener una segunda vida y transformarse en una mermelada original, sabrosa y económica. Una alternativa ideal para reducir desperdicios, aprovechar al máximo los ingredientes disponibles y sumar un toque diferente a las comidas de todos los días.