La noche de hoy traerá un espectáculo astronómico notable: la llamada Luna de Fresa, un fenómeno que no solo marca la fase llena del mes, sino que este año coincide con una posición orbital particularmente baja en el horizonte, la más baja en 18 años en el hemisferio norte. En el sur, por el contrario, la Luna se elevará inusualmente alto.
Según la NASA, esta configuración responde a una combinación de factores celestes que incluye la inclinación orbital de la Luna y un ciclo astronómico de largo plazo conocido como precesión nodal. Este fenómeno, que se repite cada 18,6 años, modifica la declinación máxima del satélite natural de la Tierra y produce las denominadas "grandes paradas lunares".
La plenitud de esta Luna llena se producirá a las 07:44 Tiempo Universal (TU), lo que equivale a: 04:44 en Argentina.
La baja altura de la Luna en el cielo, en el caso del hemisferio norte, coincide además con el solsticio de junio, cuando el Sol alcanza su punto más alto. Dado que la Luna llena siempre aparece en el lado opuesto al Sol, su posición desciende notablemente en el firmamento.
Este fenómeno también puede intensificar el color del satélite, dándole un tono rojizo o anaranjado. No se trata de un cambio real en su superficie, sino del resultado de la refracción atmosférica, que dispersa las longitudes de onda azul y deja pasar los tonos cálidos.
Origen del nombre "Luna de Fresa"
A pesar de su nombre, esta Luna no se vuelve rosada ni tiene relación directa con su color. El término proviene de las tribus algonquinas del norte de América, que llamaban así a la Luna llena de junio por coincidir con la temporada de cosecha de fresas silvestres.
La denominación se popularizó en la década de 1930 a través del Farmer's Almanac, una publicación agrícola estadounidense que recopilaba los nombres tradicionales que los pueblos originarios asignaban a cada plenilunio.
En otras regiones, esta Luna también recibe nombres como "luna de hidromiel", "luna de flores" o "luna de plantación", todos vinculados con actividades agrícolas y ciclos naturales. En ese cruce entre ciencia, tradición y simbolismo, el cielo vuelve a funcionar como calendario viviente.
Fases lunares en junio y qué observar
La Luna continuará su ciclo habitual tras la plenitud del 11 de junio:
Cuarto menguante: 18 de junio
Luna nueva: 25 de junio
Cada fase ofrece condiciones distintas para la observación astronómica. Las fases crecientes y la luna llena son ideales para fotografiar el satélite, mientras que la luna nueva brinda un cielo oscuro, perfecto para ver estrellas, planetas y objetos de cielo profundo.
Además de su valor estético, muchas culturas utilizan las fases lunares como guía para siembras, cosechas o rituales. En julio, el calendario celeste traerá una nueva luna llena: la Luna del Ciervo, que también tiene origen en tradiciones indígenas del hemisferio norte.