En el mundo de los trucos caseros, hay cientos de combinaciones cada vez más usadas. En este marco, uno de ellos es el de mezclar bicarbonato de sodio y vinagre de manzana.
El secreto está en las propiedades de cada ingrediente. El bicarbonato es un abrasivo suave y desodorizante, ideal para aflojar la suciedad sin dañar la mayoría de las superficies. Mientras que el vinagre de manzana tiene poder desengrasante y antimicrobiano, lo que ayuda a eliminar bacterias y restos difíciles. Al juntarlos, la efervescencia ayuda a desprender suciedad.
Para qué sirve en la limpieza del hogar
- Limpiar desagües: elimina grasa y restos acumulados.
- Quitar olores persistentes: funciona en bachas, tachos de basura o heladeras.
- Limpiar superficies: es útil en mesadas, azulejos y piletas.
- Eliminar sarro ligero: ayuda en griferías y superficies metálicas.
- Despegar suciedad incrustada: ideal para ollas, sartenes o recipientes difíciles.
Cómo usar bicarbonato y vinagre de manzana paso a paso
- Espolvoreá bicarbonato de sodio sobre la superficie que querés limpiar.
- Agregá vinagre de manzana de a poco para que haga espuma.
- Dejá actuar entre 5 y 10 minutos para que la reacción haga efecto.
- Frotá con una esponja o cepillo suave para levantar la suciedad.
- Enjuagá con agua tibia y secá bien la superficie.
En el caso de los desagües, primero se tira el bicarbonato, después el vinagre, se tapa unos minutos y se termina con agua caliente.
Precauciones y errores comunes al usar la mezcla
Aunque es un truco muy útil, hay que tener en cuenta algunos detalles para evitar problemas como no usar sobre mármol, granito o piedras naturales, evitar superficies delicadas o barnizadas y no mezclar con lavandina ni otros productos químicos. Además, es importante usar guantes para aplicarlo.